Literatura, literatura americana, Newton Thornburg.

Cutter y Bone, un magnífico retrato de la America post – Vietnam.

Hay personas a las que una buena novela negra siempre proporciona una sensación de alivio. Y yo soy una de ellas. Acababa de terminar de leer “ La dama del Lago” de Raymond Carver y me quede con ganas de más Raymond Carver pero como no tenía ningún libro más de este gran escritor en mi estantería y se me había abierto el apetito de más “noir” del bueno empecé este libro que está en mi estantería como un año sin que le prestara demasiada atención.

Aunque Cutter y Bone no es una novela negra al uso. O quizá sea una novela negra pero mucho más que eso. Es también un thriller, una novela de carretera, una novela sobre las fantasmas de la Guerra de Vietnam ,una especie de viaje alucinatorio por una sociedad enferma y una salvaje historia de amor y amistad.

Imagen del film

Fue llevada al cine en una adaptación al parecer no demasiado buena y eso hizo que su buena fama no le correspondiera como es debido. Vilipendiado el film por la crítica la novela le fue un poco a la par y fue más bien ignorada. Publicada en 1976 no había sido traducida en nuestro país hasta que la magnífica editorial Sajalin le dio vida en el castellano en 2017.

Cutter y Bone, de Newton Thornburg, está considerada, junto con Dog Soldiers, una de las obras más representativas para reflejar las consecuencias -psicológicas y sociológicas-de la guerra de Vietnam, así como para retratar a una sociedad hipócrita que mira para otro lado cuando reconoce las heridas que la guerra de Vietnam dejó a su paso.

El escritor Newton Thornburg.

Los protagonistas son dos: Bone, una especie de gigolo treinteañero que una vez tuvo un trabajo de ejecutivo bien pagado, mujer y niñas; pero que un buen día se cansó de todo eso y desde entonces malvive a base de trabajos en los que no dura demasiado y durmiendo en el sofá del hogar de Cutter. Cutter es un tullido desencajado al que la guerra de Vietnam dejó cojo tuerto y manco y que sobrevive con la paga de excombatiente. Bonne se ha bajado del sueño americano y Cutter es la amenaza visible de la pesadilla americana. La tercera en discordia es Mo, la mujer de Cutter, una presencia etérea sumida en el espesor de los tranquilizantes y que soporta a su marido como puede.

La estupenda edición de Sajalin.

El hijo de ambos simboliza aquel futuro del cual no encuentran el asidero al que agarrarse. Porque aquí los personajes se mueven entre litros de alcohol y desesperanza.Unos perdedores sin escrúpulos que un buen día se lanzan a una persecución sin fin contra quien creen ha cometido un asesinato y puede reportarles una subida de los infiernos.

El supuesto asesino es J.J Wolf , un magnate multimillonario ( a mi me recuerda mucho a Trump) al que deciden chantajear. Una magnífica contraposición brutal del mundo de los poderosos y los triunfadores que pueden hacer lo que les plazca sin que nadie les replique ( el asesino tiró al contenedor a una joven muerta) frente a aquellos que hagan lo que hagan, nunca van a tener a la autoridad de su parte.

“ Y tanto daba que fuesen tan educados como los Bundy o paletos como el senador Eastland o el Wolfe este, había algo que nunca cambiaba, algo que nunca cambia: nunca es su culo el que está en juego,tío,el suyo nunca, es el nuestro, el mío “

Newton Thornburg da voz a aquellos invisibles de una sociedad hipócrita que aplaude a sus excombatientes de cara a la galería pero mira para otro lado cuando las heridas abiertas de la guerra de Vietnam supuran de forma pegajosa.

La narrativa del escritor es, por otro lado, magnífica. A través de unos diálogos afilados y una prosa cortante y seca se deja caer una afilada crítica al mal de la condición humana en el sistema capitalista e incluso a la resacosa sensación de paraíso perdido que dejaron los hippies a finales de los 70.

No era que Bone quisiera entrar en el rollo hippie, con los pies descalzos y ese tufo suyo, sus pipas de hachis y sus minibuses apestosos. Bone les dejaba a ellos todo eso; para el solo quería la sustancia de la vida, ese dulce y sencillo estado de libertad”.( Pag 31).

Quería un buen chute de adrenalina pero me encontré con mucho más. Un auténtico novelón que no se muy bien como definir pero que deja un poso de autenticidad y de sentimientos muy bestias. Me gustan las novelas de personajes que andan por el lado equivocado. Bonne no es como Cutter pero no puede abandonarlo en ese tránsito gradual hacia la locura. Todos los personajes estan abatidos por la desesperanza. Mo cada vez que se toma un tranquilizante, Cutter cada vez que arma un escándalo en algún sitio público y Bonne cada vez que se acuesta con la primera que se le ponga a tiro.Y todos paladeando el alcohol a cada paso, en cada escena.Esa desilusión no es más que la respuesta a un mundo que ellos saben podrido de antemano y ante el cual no hay respuestas ni futuro. Quizá solo agarrarse como sea los unos a los otros. Aunque sea para entender un poco el concepto de amistad o de amor.

La America profunda de Ozark ( Missouri) refleja sin pudor a la sureña población estadounidense con hombres establecidos en la violencia y el alcohol y mujeres que se conforman con vestirse para los domingos.Esto se contrapone a la América del sur de California. Esa escena final en un desfile de un pueblo perdido del sur de los EEUU es, sencillamente, magistral.

Dicen de este libro que es una obra maestra olvidada. Y probablemente tengan razón. Si os van las novelas sucias que huelen a sexo y a bares, las historias de perdedores y magnates sin escrúpulos y el género negro yo no me perdería esta novela por nada del mundo.

“Uno se podía pasar la vida entera subiéndose a cruces para salvar a la gente de sí misma , y no cambiaría nada. Al final los seres humanos estaban cada uno tan sólo como una estrella muerta, y por más esfuerzo, amor o letanías que uno le pusiese, no conseguiría modificar ni un centímetro la precisión terrible de sus trayectorias”.( Pag.333).

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Actualidad, Literatura, literatura americana, Los Lanzallamas, Rachel Kushner

Los lanzallamas de Rachel Kushner. Fac ut ardeat.

Me dije que yo misma era mucho más extrema que ellos, un montón de zorras de clase alta que no tenían que ganarse la vida. Para ellos no existía el riesgo. Siempre podían volver a Park Avenue, a la casa de papá y mamá. De hecho uno o dos de ellos se tiraron por el balcón de la casa de papá y mamá en Park Avenue, pero no me digas que eso no lo puede hacer cualquiera” ( Pag. 109).

La escritora Rachel Kushner.

Fac ut ardeat” es la primera frase que uno se encuentra cuando abre este libro. Una clara referencia a que la vida, sin un fuego que la avive, sin una entrega justificada a una causa cualquiera, no vale demasiado. El esfuerzo de la lucha, que se desvanece rápidamente. Aunque esa lucha englobe a diferentes estratos sociales y esté arrastrada a la pérdida. Todo lo que arde se convierte en cenizas, un recuerdo de aquella hoguera al lado de la cual un día bailaste.

Los Lanzallamas , de Rachel Kushner , publicada en España en 2014 por la editorial Galaxia Gutemberg ,fue ampliamente elogiada por multitud de medios norteamericanos por su originalidad, valentía y su prosa deslumbrante.

La edición americana.

Los lanzallamas es como una de esas bombas de relojería que parecen dispuestas a estallar y que afortunadamente no lo hacen. Podría considerarse muchas cosas a la vez: novela experimental y extraña,de iniciación y de amor. Tiene en su epicentro a una mujer de 21 años, ingenua hasta la médula y amante de la velocidad y el arte, que llega a Nueva York en los años 70 con una cámara robada de la universidad para “hacer algo que uniera el paisaje, la velocidad y el movimiento”.

Reno se situará sola en este escenario de un Nueva York post- industrial ( rendido ante los saqueadores nocturnos y ante los artistas que se crecen en los márgenes buscando nuevas formas de expresión ) e irá conociendo a multitud de personajes atractivos y arriesgados que llenarán el libro de microhistorias. Se enamorará de Sandro, el hijo del adinerado propietario del universo de motos Valera , batirá el récord de velocidad femenina en las carreras de motos de los salares de Bonneville pero , al final , todo el mundo acabará traicionándola.

A través de la voyeur Reno- como una extraña visitante del desastre-la vida es contemplada con ejemplar intensidad. Y en esa forma de visualizar el mundo se forman imágenes y escenas de gran capacidad evocadora: Reno parandose a repostar en una gasolinera y viendo a una pareja que parece discutir y que se reconcilian cuando el hombre empieza a tirarle cerillas encendidas a la mujer, Reno saliendo de noche y conociendo a un hombre y a su amante a quienes les gusta dispararse en la entrepierna, Reno escuchando la historia de una pareja cuya fantasía sexual consistía en que la mujer no tuviera pierna.

La edición española.

Estas son subtramas que se introducen en la narración principal y la conforman para formar una especie de novela rio que desborda, apabulla, fascina y repele a partes iguales y que tiene como ejes fundamentales tres temas: la pasión por las motos y la velocidad, el convulso y fascinante mundo del arte y el radicalismo político de los años 70 que tiene , a su vez ,dos escenarios principales: La Norteamerica que, en respuesta a los movimientos contra culturales de los 60 ,es un espacio ideal para la formación de los violentos “The motherfuckers” y la proliferación de los saqueadores nocturnos de tiendas y, por otro lado, la Roma de las Brigadas Rojas ,con su juventud radicalizada enfrentada al sistema.

Y es la mirada inocente de Reno la que trasmite los convulsos movimientos políticos ya que será testigo involuntario tanto de uno como de otro. Se verá arrastrada a una pequeña revolución a la que sería impensable que hubiera ido si Sándro no la hubiera traicionado.

“Yo no pertenecía a ese mundo, del que me había separado, pero tampoco sentía que perteneciera a este grupo de gente que, a pesar de todo, me incluían en todo lo que hacían, o en muchas cosas al menos”.

He leído todas las novelas de Rachel Kushner y acabo teniendo la sensación de que sus protagonistas femeninas optan por dejarse llevar y se mueven en la indefinición. Y que esa indefinición es, en realidad ,una forma de supervivencia ante una realidad de la que no pueden escapar. Y aquí esa forma de relacionarse con el mundo se da en su máxima expresión para formar un personaje principal al que quieres abrazar , consolar y enjugar las lágrimas en más de una ocasión.

La capacidad narrativa y evocadora de Rachel Kushner se refleja en una prosa deslumbrante y un estilo crudo , poético y sensual. Es feroz en el retrato de la intimidad de los personajes y la eroticidad de estos sin dejar de lado una exploración psicológica incisiva . Las situaciones en las que se juntan diversos personajes dan pie a imágenes y escenas de gran capacidad evocadora y a nuevos relatos, diferentes y brillantes .

Releer este libro ha sido una aventura que me ha ratificado más en mi opinión de que Rachel Kushner es portadora de un talento literario inusual y extraordinario , puesto al servicio del paisaje, de la vida y del lenguaje.

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Literatura, literatura americana, sociedad

Que fue de los Mulvaney, de Joyce Carol Oates. La felicidad perdida de la infancia.

“Es como si la felicidad fuera un globo y el globo de alguna manera fuera mi cabeza y se fuera hinchando cada vez más y estuviera muerto de miedo de que explotara y me quedara sin nada más que fragmentos de goma “ ( Pag 754)

En esta novela hay perros y gatos amados y cuidados, un loro al que todo el mundo habla, caballos a los que los niños aprenden a cabalgar temprano y ciervos pastando a sus anchas en las inmediaciones de una granja idílica ( La High Point Farm), lugar de residencia de una familia de ensueño: los Mulvaney. El padre, Michael, tiene un negocio local que le funciona de maravilla, la madre , Corinne es dicharachera y divertida y disfruta enormemente coleccionando antigüedades y los 4 hijos: Michael, Patrick, Marianne y Judd acumulan motes cariñosos entre ellos y a todas luces parece que se quieren a rabiar. Ademas, son muy apreciados en la comunidad y gozan de gran prestigio local.

Los Mulvaney, como puede deducirse ,son el típico ejemplo de una familia norteamericana feliz. Hasta que la noche del 14 de febrero de 1976 un acontecimiento hace estallar esa felicidad convirtiendo a los personajes que hasta ese momento gozaban de ella en seres sin rumbo, incapaces de situarse, caminando en la cuerda floja, repudiados, ignorados.

En la noche de San Valentin de 1976 Marianne, de 17 años, el ojo derecho de los Mulvaney ,la popular y virginal animadora del instituto,es forzada sexualmente, pero ella, al haber bebido, no recuerda demasiado con claridad lo cual imposibilita una declaración fiable ante el juez. El padre, loco de ira, atacara al supuesto culpable causándole algunos daños.Pero al final no se presentarán cargos por ninguna de las dos partes. Y cómo si fuera una falta grave que ese acontecimiento quedara sin resolver , el mundo posterior de los Mulvaney comienza a derrumbarse sin un asidero ni emocional ni material al que agarrarse.

Y es así como asistimos conmocionados -a través de la excelente pluma de Oates- al derrumbe emocional y al declive personal y económico de los Mulvaney. Y es así como el negocio de Tejados Mulvaney comenzará a no funcionar como es debido, los problemas económicos aceleran el desgaste, algunos caballos tendrán que ser vendidos e incluso uno de los perros, ante la partida inminente de su dueño, uno de los hijos, entristecerá hasta morir de pena.

Narrada en primera persona por el hijo menor, Judd, hoy en día un reputado periodista de 30 años, el libro se configura como un camino sinuoso en el que hay demasiadas curvas y entresijos. Al hecho en concreto se llega poco a poco y desde diferentes puntos de vista. El narrador no juzga claramente . Se dedica a explorar con curiosidad esas voces que van cambiando de tono y de visceralidad según sea uno u otro el que consiga hablar de lo sucedido. Y es así como Marianne, será desterrada (a pasar una temporada en casa de un familiar lejano) por,según dicen, amor.

“Marianne percibía que estar sin una familia en Norteamerica era estar desprovisto no solo de esa familia sino de un arsenal completo de material afín tan compacto como las algas que cubrían un estanque” ( Pag 521)

El léxico es sencillo pero el libro dice muchísimo más de lo que aparenta. Los diálogos, afilados e ingeniosos saben como mostrar ese dolor , empatía, desprecio o desdén fácilmente reconocibles. Carol Oates dice estar fascinada por las formas de la literatura, las posibilidades del discurso narrativo.

“Una aterradora posibilidad acudió a Patrick: nuestras vidas no son nuestras sino que se hallan en posesion de otros, nuestros padres. Nuestras vidas quedan definidas por los antojos, caprichos, crueldades de otros. Esa telaraña genética, los lazos de sangre. Era la más antigua maldición, más antigua que Dios. ¿Me aman?,¿Me quieren? ¿Quien me querrá, si no lo hacen mis padres?” ( Pag .392)

Evidentemente, y como no podría ser de otra forma viniendo de Joyce Carol Oates la novela esconde una crítica al modelo de vida norteamericano, a una institución familiar que no puede afrontar una solución ( quizá por que estaban demasiado acostumbrados a una idílica felicidad) y opta por apartar de su lado a la criatura que más necesita de sus cuidados ( una hija víctima de violacion)y a la hipocresía de una sociedad rural que mira para otro lado porque no quiere reconocer que entre ellos se esconde un agresor sexual. Y aún así, aunque a primera vista haya seres despreciables y seres que no lo son tanto la escritora no juzga el dolor de los demás. A través de Judd, el alma de cada uno de ellos habla y la empatía es clave para no dejarse arrastrar por la fatalidad. Siempre en el borde. Siempre a punto de .

Eduardo Lago, en su ensayo sobre literatura norteamericana “ Walt Whitman ya no vive aqui” asegura que: “Oates es una maestra a la hora de poner el foco de atención en una sociedad enferma. En narrar esa desesperacion que asola a los marginados , mostrando el fondo animal del ser humano. Las situaciones a las que arrastra a sus personajes son de una violencia y tensión extremas.”

Creo que Eduardo Lago es muy acertado en sus reflexiones y que esta novela ( que es la que él destaca de entre todas las suyas) es un claro ejemplo de ello. Hay que tener en cuenta que la producción de Oates, una de las mejores escritores norteamericanas de la actualidad, es monstruosa: quizá roza el centenar de obras entre las que se incluyen casi 60 novelas, obras de teatro e incluso poesía.

Decir que me ha encantado es poco. A pesar de que me ha resultado dolorosa en muchos momentos el libro está lleno de grandes escenas de gran capacidad lírica, como cuando Marianne observa una especie de zoo de animales rescatados y parece reconocerse en ellos. Marianne, la víctima de violacion que ya es un animal herido. O su hermano Patrick , corriendo por las calles como un auténtico salvaje mientras planea una venganza que echará por tierra sus estudios universitarios. Oates , a través de la omnisciente voz de Judd, el hermano menor que al principio parece no entender nada y luego va recomponiendo piezas de la desgracia particular, hace de la tragedia un puzzle doloroso y hermoso, lleno de poesía, oscuridad y luz. De una granja que se perdió en un hecho inasumible y de los paraísos perdidos de la infancia.

Un novelón que se quedará dentro de ti por mucho tiempo. Quizá por siempre. Maravillosa Oates.

Puntuación: 9/10.

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