Actualidad, Cine, feminismo

Jackie Brown , el empoderamiento de la mujer y otras reflexiones.

Hace unos días que revisioné a Jackie Brown, pelicula del siempre genial Quentin Tarantino y que ya tiene casi 25 años. Desde aquí, he de decir que soy una mala fan de Tarantino. Me molan muchísimo todas sus películas pero no recuerdo Reservoir Dogs y ésta que analizo a continuación: Jackie Brown , despues de una segunda vista, me parece un film totalmente diferente a como lo percibí en su momento.

Pam Grier, una heroína en los márgenes

Vi Jackie Brown la primera vez cuando se estrenó y en mi mente solo quedó ese genial plano del principio en que ella anda con seguridad con su uniforme de azafata por el aeropuerto. Esa escena inicial es, en realidad, un resumen de todo lo que viene después. La confianza en si misma que el personaje de Pam Grier transmite desde el inicio se cuela en la pantalla y te hace empatizar con ella desde su desdichado accidente policial.

Jackie huyendo feliz.

Una vez acabado el film pensé en porque me resultaba un soplo de aire fresco una película de hace 25 años y porque no recordaba nada igual. ¿Será que nuestra forma de ver las peliculas está mas que condicionada por nuestra visión del mundo, años y experiencias acumuladas? ¿ Y por eso solo al cabo de muchos años percibimos más atentamente detalles que en otra ocasión se nos escaparon? Es probable. Eso y mucho más.

Con Netflix, HBO, Amazón y otra clase de plataformas hemos asistido a la democratización del cine. Consumimos series sin demasiado control y sin hacer una analísis profundo de cada una de ellas y, a su vez, documentales que indagan en una serie de problemáticas sociales de las que antes no se hablaba. Y muchas series y documentales ponen el foco en unos aspectos que son intrínsecamente feministas. La “cultura de la violación” se refleja, por ejemplo, en “The hunting Grow” un documental que pretende reflejar los supuestos abusos y violaciones que se extienden sin control por los campus universitarios de EEUU. También tenemos a series que inciden y recalcan la presunta “opresión” de la mujer a través de un supuesto futuro distópico como en “El cuento de la criada”. O aquellas que inciden en la rotura sobre el silencio de la violencia sexual tales como Nebenka, Creedme o “Podria destruirte”. O dramas que inciden en los inicios del #metoo con Jennifer Aniston de protagonista en “The morning show”.Todas ellas perfectamente legales y necesarias en el sentido de que ponen el foco en una problemática de la mujer que no era excesivamente visible hasta hace unos años. El problema viene, a mi modo de ver, cuando lo único que se pone de moda es esto. Es decir, cuando el mensaje se distorsiona hasta tal punto que da la sensación de que lo único que merece la pena consumir es productos televisivos que incluyan una temática feminista.Como si la problemática social mas preocupante hoy en dia fuera la situacion de la mujer en el mundo occidental. Y para mas inri, un feminismo que presenta a las mujeres como victimas que han sido o pueden ser o serán. Claro que esos casos de violaciones o abusos son execrables y condenables. Y está bien darles voz. Pero ver siempre este tipo de productos produce una sensación distorsionada de la realidad: Creer que tu destino como mujer es aspirar a convertirte en un ser constantemente merecedor de proteccion. Y eso es tremendamente perverso. Aparte de falso.

Imagen de la exitosa serie “El cuento de la criada”

¿Como no me va a fascinar Jackie Brown? Ella si es una mujer empoderada. Pero no habla de ello.Se muestra imperturbable cuando es cazada por la policia con un buen puñado de billetes de mas en el bolso y unos gramos de cocaína . Después planea su fuga y enriquecimiento personal jugando a dos bandas, colaborando con los delincuentes y con las autoridades a su vez.Y tanto en un bando como en el otro parece moverse como pez en el agua. En el transcurso de todo este lío, incluso, consigue hacer que se enamoren de ella. Cierto es que alberga dudas a ratos, sentimos su dolor y su rabia , pero en ningún momento da la sensación de ser una mujer desprotegida por ser negra y, valga la redundancia, por ser mujer. Utiliza a los hombres en su propio beneficio ( ¡FUCK YOU,PATRIARCADO!) y no piensa pedir perdón por ello.De hecho…Si rascas un poco más los hombres son bastante simples. Se rien entre ellos de una forma burda, dicen tacos y ocultan su miedo mediante el empleo de la violencia. Del universo tarantiniano de Jackie Brown sales con las pilas cargadas. Ver en un film una mujer no victimizada es un soplo de aire fresco. Sobre todo hoy en día. En donde como insinuo en el parrafo anterior, la mujer victimizada parece( o quizá sea) la heroína de nuestros tiempos.( Para mí no, evidentemente)

Decía Camille Paglia en su ensayo “Feminismo pasado y presente”: “Con lo que me identifico es con el feminismo de antes de la guerra, el de Amelia Earhart, el de Katherine Hepburn, que me produjo un impacto tremendo. En esos tiempos había mujeres que tenían independencia, que tenían confianza en sí mismas y que eran responsables de sus actos, sin culpar a los demás de sus problemas.Me gustaría traer eso de vuelta”. Algunas, entre las que yo me incluyo discutimos con nosotras mismas incluso en si realmente, hoy en día, hay un feminismo que merezca la pena abrazar.

Beatrix Kiddo puede con todos.

Pam Grier, la actriz que interpreta a Jackie Brown es negra, madura y no excesivamente atractiva. Tarantino era muy fan de esta mujer y preparó el papel pensando en ella. Creo que Tarantino es un poco adelantado a su tiempo pues casi todas sus mujeres protagonistas se rebelan contra el patriarcado, ya sea en Kill Bill o en Pulp Fiction o incluso en Erase una vez en Hollywood, en donde pretende reivindicar la memoria de Sharon Tate, siempre vista como una pobre víctima de ese asquerosamente popular Charles Manson ( Yo nunca he entendido la fascinación hacia este hombre). Como he dicho anteriormente, a pesar de que casi todas sus películas me parecen obras maestras o casi, nunca había caido en como reivindica- quizá inconscientemente- esa fuerza tan poderosa de la naturaleza que es “la figura femenina autosuficiente, que no necesita a los hombres porque es independiente, inteligente y poderosa” . Claro que también en sus películas aparecen mujeres sexys, villanas o incluso mujeres objeto como el personaje que interpreta Britget Fonda en Jackie Brown, un personaje ciertamente contrapuesto a la empoderada Jackie, a la que le pegan dos tiros de puro aburrimiento. Si. Sus mujeres son victimas de la violencia en muchos casos pero también luchan contra ella. Y no se amedentran por ello.

Que placer volver a visitar a Jackie Brown en estos tiempos tan oscuros, tan puritanos, en donde la corrección política y las políticas identitarias campan a sus anchas por todos los recovecos de la literatura, del cine y de otras artes ensuciandolo todo, queriendo corregir, censurar, tergiversar. Que poderosa se siente una después de visualizar a Jackie Brown. Pero no me malinterpreteis. Esto no tiene nada que ver con ese empoderamiento morado, institucionalizado y aparentemente buenista en la forma pero extremadamente perverso en el fondo que nos venden desde los medios de comunicación ,desde la política o desde el mundo globalizado de hoy en día. Ese que reivindica un estúpido cupo de mujeres en las películas, que cree que a presentar a una James Bond femenina y negra sirve para alejarnos de la “masculinidad tóxica” o que ofrecer un aspecto menos sexy del personaje de Lola Bunny servirá para evitar la “cosificación de la mujer” y por ende, contribuirá a un mundo mejor en donde las mujeres dejarán de sufrir agresiones sexuales. Como bién dice Juan Soto Ivars en su magnífico ensayo “Arden las redes” : “El principal triunfo de la nueva censura es hacernos creer que no existe”. Yo añadiría que creen hacerlo por nuestro bien. Algo tremendamente equivocado porque es imposible meter a todas las criaturas de este mundo en un mismo bando.

¿Será la nueva James Bond una mujer?

El film va a cumplir 25 años el año que viene y por entonces estas feministas prendidas de este “buenismo moral” y actitud dictatorial no exigian tantos cambios en el guión. Y sin embargo, así sin pensarlo, se hizo la que para Barbara Zecchi, Doctora por la Universidad de California de los Angeles y autora del ensayo “Desenfocadas:cineastas españolas y discursos de género”es una de las “películas más feministas de Hollywood”. ¿No será que estamos forzando algo que ya existe? No deja de resultar chocante que precisamente ahora, cuando la situación de la mujer es mejor que nunca en el mundo occidental se hable tanto de derechos que ya poseemos, de modificar guiones a merced del feminismo( ¿Que pretenden conseguir con ello?), de exigencias tremendamente absurdas como someter cualquier pelicula, serie u obra al Test de Bechdel, que sirve para medir la presencia de la mujer en una obra o representación artística.. Y es que, tal y como asegura Camille Paglia las mujeres de armas tomar ya existían en el siglo pasado como Ava Gardner ,Tallulah Bankhead o Elizabeth Taylor. Yo añadiria a Catherine Deneuve. Todas ellas actrices extraordinarias cuya sola presencia en pantalla es lo suficientemente hipnótica como para desbancar sin dudarlo a sus protagonistas masculinos.

Ava Gardner noqueó a Mickey Rooney tirándole un cenicero a la cabeza.

Jackie Brown, echo de menos mujeres como tú. Echo de menos ver una película y que la sensación que me produzca no sea de miedo y de desconfianza al sexo contrario. Echo de menos que se hable menos de empoderamiento y que se muestre más sin tanta queja infundada o fundada, me da igual. Echo de menos la revolución silenciosa que personajes como tu despliegan. Echo de menos tu imagen de mujer fuerte y arriesgada. Y echo de más tanta victimización, tanto poner problemas en la palestra cuando se está demostrando que eso no sirve para mucho más que para confrotarnos.

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Cine, Documental, feminismo, sociedad

“The red Pill” de Jessie Caye. De la verdad y otros delitos.

“¿Alguna vez has estado en una situación donde no entiendes que acaba de suceder pero sabes que fue importante que sucediera?”.

La voz dulce de Cassie Jaye comienza el documental “The Red Pill” (2016) con estas palabras.Su viaje es el de una mujer que vuelve cambiada. El de una convencida feminista que ve como esa etiqueta se va desprendiendo de ella muy en contra de ella misma. Empieza la crisis cuando empieza a entrevistar a los miembros del “Movimiento por los derechos de los hombres” y ve que el documental de un grupo supuestamente misógino y machista no es mas que un grito silenciado de hombres reclamando unos derechos que se les niegan.Es un grupo que lucha por la igualdad de sexos y contra la discriminación del hombre. El derecho a sentir dolor, a mostrarse débil, a sentirse perjudicado, a no ser siempre un opresor, a poder llorar. Pero ,en medio del rodaje, Cassie se niega a abandonar su mundo feminista. Ese en el que entro con 18 años cuando decidio irse a Hollywood a probar suerte y acabo encasillada en la típica película de clase B como la “rubia tonta”que siempre muere y sometida a exigencias “típicamente masculinas” como someterse a dieta o ser acosada por algunos productores casados. Harta de esta situación un día cambió los papeles cutres que le ofrecian por una cámara de video y con 21 años se puso a rodar documentales de temas que le interesaban como “los votos de pureza” o los derechos de los LGBTI.

Y como Cassie se niega a desprenderse de esa etiqueta ,mientras rueda el documental y entrevista a los miembros del MDR sigue visitando grupos feministas y mantiene intensas conversaciones con activistas. Pero, contrariamente a lo que pensaba, la crisis se agudiza y llega un momento en que ya no puede mas. Si. Cassie acaba el documental renegando del feminismo.La mascara se cae. Y Cassie Jaye, la mujer que nacio con la cualidad de no pensar en ningún dogma como imbatible ni en ninguna convicción como fija,entra en la madriguera del conejo y ya no puede encontrar el camino de salida. Quizá no pueda mirar hacia atrás o, quizá, ni siquiera recuerda porque entró. Mientras se le abren los ojos entiende que hizo lo correcto. A pesar de que su acción pueda ser considerada, por los adalides del pensamiento único, una solución equivocada.

El resultado de su investigación- tras 2 años y medio realizando entrevistas a miembros de esta organización como Paul Elam y a feministas declaradas como la directora ejecutiva de la Fundación Mayoría Feministas Katherine Spillar- fué una vuelta de tuerca a sus ideas iniciales .Aunque lo que iba descubriendo no era lo que esperaba, Cassey siguió investigando con rigor. Como en la película Matrix , Cassie Jaye decidió tomar la píldora roja que te acerca a la verdad en vez de seguir en tu cómoda y casi siempre engañosa visión del mundo. Para ello da voz a un movimiento que pretende ser silenciado por dogmáticos intransigentes sin dejar de dar voz a feministas que , también hay que decirlo, ellas solas se retratan.

Lo cierto es que los hombres representan el 93% de los accidentes laborales ,cuatro de cada cinco suicidios , el 63% mas del tiempo en prisión por cometer el mismo delito que una mujer, el 80% de los indigentes,la mayoría de niños autistas. Sufren más la adicción al juego y a la pornografía mientras que en los últimos años se va acrecentando un predominio del abandono escolar. Las cifras de muerte en guerras son escandalosas: Entre la guerra de Corea, Vietnam y el Golfo Pérsico murieron 95.069 hombres y 25 mujeres. A todo esto hay que añadir que los hombres se jubilan mas tarde y la mujer vive de media unos 5 años mas.

Hace unas semanas escuchaba un debate en youtube entre una feminista y un crítico con el feminismo y cuando el crítico con el feminismo decía que ellos no tenían donde recurrir en el caso de que fueran ellos los maltratados porque no había un teléfono que les atendiera como en el caso de la supuesta “violencia de género” ejercida por el hombre contra la mujer la feminista le respondía que deberían atreverse a liberarse de su “masculinidad tóxica” y comenzar a hablar de sus problemas.

En este documental se ve claramente como grupos feministas tratan de boicotear las reuniones de los diversos miembros de “Movimiento por los derechos de los hombres” con insultos de fascistas, sexistas, antigay o nazis y con lemas como “Somos feministas. Somos geniales”. También como tratan de cancelar la conferencia del 2012 en Toronto de Warren Farrell al grito de “A la mierda Warren Farrell” autor de el libro “El mito del poder masculino”,el cual trata los roles de género desde una perspectiva diferente a la feminista. Uno de los miembros de la organización asegura que le llaman “lloron” o “amargado” cuando habla de sus problemas para silenciarlos. Un hombre víctima de la violencia que ejercía su mujer sobre él fue a la policía y las palabras que recibió fue: “ Si ella te golpea de nuevo, sal de ahí lo mas rápido que puedas porque como se le rompa una uña, te arrestamos a vos”.¿Hablar de sus problemas? ¿En serio, feministas?

Se cuentan algunos casos espeluznantes como un hombre que se suicidó cuando descubrió que no podría ver a su hijo. Un padre que descubre que sus hijos, a los que lleva cuidando toda la vida, no son suyos. Padres que no consiguen la custodia a pesar de que sus mujeres se muestran claramente incapaces de cuidarlos. Hombres luchando contra un divorcio en el que pierden todo.

El movimiento feminista hegemónico se ha convertido en un pilar dogmático que se apoya en una definición ( Conjunto heterogéneo de ideologías y movimientos politicos, culturales y económicos que tienen como objetivo la igualdad de derechos entre varones y mujeres) que no cumple. Contaminado por la ideología de genero este movimiento no pretende una igualdad de los hombres y las mujeres porque si así fuera se echaría a la calle para protestar por las leyes que perjudican al varón ( En España un hombre por el mismo delito tiene una condena mas severa que una mujer que ha cometido el mismo delito) o para exigir unas mejores condiciones laborales para todas las personas por igual que impliquen menos muertes ( Hay que tener en cuenta que el año pasado en España fallecieron 500 hombres y 30 mujeres en accidente laboral )o para promover más estudios psicológicos y mas visibilidad hacia el tema tabú del suicidio ( En España en 2018 más de 3500 muertes fueron de gente que se quitó la vida) . Y yo me pregunto…..Si el mal llamado “feminismo” buscara la igualdad real escucharía los problemas del sexo opuesto sin acritud. Y si fuera empático mostraría preocupación por las altas cifras de muertes que pueden paliarse con un estudio de la verdad para comprenderla. Pero no lo hace. Actualmente las mujeres en el mundo occidental y en la actualidad estamos mejor que nunca. Tenemos acceso a todo lo que los hombres siempre han tenido: trabajo y educación, pero las feministas -o al menos, buena parte de ellas- amparándose en los “micromachismos” identifican a la sociedad como opresora y dominada por un patriarcado que, yo creo, no existe en el mundo occidental . Las feministas hablan de “brecha salarial” mientras que hay una ley que prohibe la discriminación por sexo a la hora de cobrar un salario y del “techo de cristal” enfocado en los altos puestos jerárquicos mientras que los que mueren en las minas de carbón, llevan camiones de carga o construyen edificios siguen siendo los mismos.

Cassie tuvo que batallar mucho para obtener fondos. Al parecer no es fácil conseguir financiación si lo que buscas es intentar entender al “supuesto enemigo”. No os quepa la menor duda de que vivimos en una sociedad dogmática que promueve ideas que no se sostienen y que muchas personas, sin duda , llevadas de la mejor intención , acogen sin demasiados miramientos. Claro que si. Los hombres también sufren , lloran y quieren hablar. Y el feminismo, supuesto adalid de la igualdad de sexos, hipocritamente, desprecia esos sentimientos.

Grupos feministas y de izquierda trataron de censurar la cinta. Aunque no callaron a Cassie Jaye y , a pesar de su distribución errática , la cinta llegó a quien tiene que llegar. En una función de la universidad de Sidney grupos conservadores y defensores de la libertad de expresión chocaron con otros socialistas y en contra del fascismo. Se lanzaron improperios mientras se proyectaba la cinta. Por otro lado, algunos grupos que quisieron boicotear su estreno ni siquiera habían visto la cinta. Por eso hablo de que algunos documentales solo llegan a quien tienen que llegar. Creo que no somos muchos ( aunque tampoco tan pocos como nos creemos) los que entendemos nuestra forma de pensar como un conglomerado de ideas sometido a vaivenes de todo tipo. Yo creo esto hoy. Pero mañana, si tú me convences de que estaba equivocado, creeré otra cosa. Aunque no exactamente lo contrario. Empatizar. Comprender . Verlo aunque te duela.

Y es asi como el feminismo -en un ultimo retrato de lo que sus acciones pintan continuamente -consiguio detener la proyección de el documental en Australia; demostrando con ello que las feministas-o buena parte de ellas- no solo no pretenden la igualdad real que tanto predican sino que también son intolerantes con aquellas mujeres que no ven las cosas como ellas.

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Erotismo, feminismo, Literatura, sociedad

Sexual Personae, el icónico ensayo de Camille Paglia cumple 30 años.

Paglia es sobre todo una feminista incómoda, una feminista que es, a la vez, azote para ese “feminismo que  infantiliza a las mujeres”. Fué malinterpretada por una diputada política de derechas justo antes del 8M argumentando que ella comulgaba con las ideas de Paglia y su “feminismo amazónico” .En esos momentos Paglia estaba más o menos de actualidad por sus siempre polémicas entrevistas en diversos medios de comunicación on-line o de papel en donde arremetía contra el “feminismo victimista” con titulares como “El patriarcado no existe” o “Gracias a los hombres las mujeres tenemos  lavadoras” a razón de la publicación de este ensayo . A mi lo que me sorprendió no es sólo la facilidad con la que unas frases concisas y un poco sacadas de contexto del periódico del momento condicionan el pensamiento de una política que probablemente no haya leído ninguna obra de Paglia ni tenga pensado leerse un ensayo como éste pero parece que le vino bien en ese momento para desembarazarse de acudir a la manifestación del 8M sino también la ignorancia dantesca  de aquellas feministas de ideología  contraria a la suya que se atrevían a burlarse de las afirmaciones de Paglia como si de unas simples frases hechas pronunciadas por el twitero de turno se tratara. Y todo esto, simplemente porque su contraria ideológica afirmaba que a ella le gustaba. Lo que deja a las claras que las llamadas feministas en nuestra política (sean de izquierda o de derecha) no tenían ni puta idea de quien es Paglia. Lo cual en si no está del todo mal si la ignorancia se reconoce sin acritud y sin soberbia ( Lo que equivale a decir: “No he leido a Simone de Beauvoir y su ensayo “El segundo sexo” pero me gustaría hacerlo)pero pretendir erigirse en adalid de algo que no conoces bien o  hacer desprecio de una de las pensadoras más influyentes de la actualidad, cuyas aportaciones al debate feminista (nos gusten o no) son de las más importantes en las últimas décadas es de una mediocridad insultante y de una incultura alarmante. Tanto más cuanto son  esta políticas a las que, en realidad, no les encanta debatir  sobre lo que puede considerarse feminismo  o no sino que lo realmente hacen es discutir como dos niños pequeños sobre quién es más feminista que quién para ganarse el favor de no se bién que clase de opinión pública ( yo si manifiesto mi ignorancia en este tema y no pasa nada)  que cree que ser feminista consiste tomar partido por una o por otra. 

paglia

 

Acabe Sexual Personae ayer. No se si son dos o tres meses lo que he estado con este libro, compaginándolo con novelas, libros de relatos o incluso relectura de otras novelas . Las frases cortantes, afiladas como perlas llenas de sabiduría y de incorrección que componen cada uno de los párrafos de cada una de las páginas de este monumental ensayo no te invitan a correr en la lectura de él porque Camille Paglia estimula a la reflexión continuamente. No da puntada sin hilo y te puedo asegurar que leerla intensamente puede hacerte sentir agotada. No se puede ni se debe leer del tirón porque para entenderla hay que pararse a pensar cada frase. Un libro para tener en casa sin ninguna duda. En un lugar privilegiado de alguna estantería para tenerlo a mano. Para recurrir a él.

Dicen que el mundo no acaba de acostumbrarse a Camille Paglia. Y quizá sea verdad o quizá no, aunque es probable que eso a ella le importe un bledo. Atea pero defensora de la enseñanza de la religión, de izquierdas pero utilizada de forma pueril por ciertos miembros de la derecha que  malinterpretan su mensaje para su propio beneficio , lesbiana pero crítica con el movimiento LGT ,profesora de humanidades y de estudios sobre medios de comunicación en la Universidad de las Artes en Filadelfia, feminista pero azote de gran parte del feminismo y  elegida “una de las 100 intelectuales más influyentes del mundo” por la revista Prospect del Reino Unido en 2005 Camille hace alarde en sus declaraciones de una aparente, deliciosa y necesaria incorreccion política en un libro que no pierde fuelle a pesar de cumplir 30 años. Camille se muestra aquí perspicaz, sagaz, irónica ,culta, inteligente y políticamente incorrecta. Que más se puede pedir.

Sexual Personae fúe publicado  en 1990  despúes de que fuera rechazado por siete editoriales y cinco agencias literarias. Su salida al mercado editorial español se hizo de la mano de la editorial Valdemar en el año 2006 y ahora la editorial Deusto ha vuelto a lanzarlo en 2020. La novela se convirtió en un libro de culto muy rápidamente y convirtió a Camille en una intelectual incómoda ya que muchos coetaneos culturales y feministas norteamericanas defensoras de “la construcción social” no se sintieron representados en esa guerra de guerrillas que Camille parece lanzar aquí, desterrando de la psicología de ensueño de la humanidad todos los lugares comunes de la sexualidad insertados a lo largo de la historia en la cultura y en el arte.

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Pintoresca y caprichosa en la elección de sus obras artísticas o literarias o en los comentarios acerca de los personajes que las pueblan, su recorrido por la historia de la sexualidad comienza con toda una declaración de intenciones desde la primera frase “En un principio estaba la naturaleza” .”El carácter demónico de la naturaleza ctónica” es el principio de todas las cosas. Y está insertado en el cuerpo femenino. La madre naturaleza es la fuerza primigenia contra la que la sociedad civilizada y occidental lucha continuamente. El paganismo no ha sido completamente desterrado por el cristianismo ni lo será. La “Femme Fatale” siempre ha existido y existirá, a pesar de los intentos del feminismo por limitarse a despacharla como un “personaje de tebeo” y la androgínia, vista por algunas feministas como un “proyecto pacifista de utopia sexual” es un error. Y si. La pornografía también es arte.( En su defensa de la pornografía me ha recordado el ensayo de Virginie Despentes pero claro, Camille lo dijo antes). Y la cultura popular hace suyo lo que la alta cultura desecha.

Paglia pretende rescatar aquellos párrafos suprimidos de la historia occidental del arte y de la cultura .Y para ello hace una minucioso análisis que abarca desde la Prehistoria con ejemplos como  La Venus de Willendorf  y su deformidad , reflejo fiel de la madre ctónica naturaleza-,  hasta unas sorprendentes interpretaciones de la vida y la poesia de Emily Dickinson. En el camino  el “agresivo ojo occidental” analiza el arte griego, la Iliada, Miguel Angel y sus efebos, Leonardo Da Vinci, Botticelli, Rossetti, el marques de Sade (“Sade es un gran escritor y un gran filósofo cuya ausencia  en los programas universitarios americanos demuestra la hipocresía y la timidez de los estudios humanistas liberales”) , Lord Byron, Oscar Wilde y todo con punzantes comparaciones libertinas con otras estrellas de star-system musical o hollywodiense como Elvis Presley,  The Rolling Stones y Caterine Deneuve o con invectivas afirmaciones que contradicen  a la mayoria de las  críticas interpretaciones que se han hecho de estos símbolos culturales.

Camille Paglia se sitúa en lo que se puede entender como “el canon occidental” pero sin dejar de ejercer una mirada crítica al mismo. Su relectura libertina e incisiva de obras como “Como gusteis” de Shakespeare , “El retrato de Dorian Grey” de Oscar Wilde o “Cumbres borrascosas” sorprende por su extraordinaria imaginación, su capacidad de análisis pormenorizados que dejan al descubierto una auténtica voracidad literaria y cultural y una afilada intuición al ver en féminas reales una virilidad simbólica. Paglia escribe desde el desaire y la descortesía como un  reto para superar las expectativas del lector.

El querer escapar a la civilización (fundamentalmente masculina)  huyendo de las garras de la madre naturaleza (fundamentalmente femenina)da lugar al contraste que se produce entre lo dionisíaco (la dimensión bruta de la sexualidad) y lo apolíneo ( la parte civilizada de la humanidad). Lo apolíneo es la creación cultural del hombre para embellecer la sociedad y aplacar la naturaleza. (Nefertiti). Por ello hay escritores que se aproximan más a lo apolíneo (Wordsworth) u otros mas claramente dionisíacos  en donde el dolor adquiere un significado especial( Sade, Blake o Emily Dickinson).

Sexual Personae es deudor de la magnífica película de Ingmar Bergman “Persona”quizá porque aquí se pretende poner de manifiesto las diferentes máscaras con las que se ha cubierto la sexualidad a lo largo de los siglos en el mundo occidental. Muchas de estas “sexual personae” se han escapado a la tradición canónica occidental revistiéndolas de capas de civilización, pero la naturaleza, como esa “Femme fatale” que siempre existirá ( por más que ciertos sectores del feminismo se empeñen en caricaturizarla),  resurgirá con más fuerza tanto más cuanto creas que puedas tenerla controlada. Todas las caretas del sexo están aquí representadas en el efebo, el homosexual , el andrógino o incluso los mercurios afligidos como Edie Sedgwick. Su afilada perspicacia a la hora de interpretar personajes literarios y su equivalencia con otras estrellas glamurosas de Hollywood,canciones o iconos  pop demuestra una gran intuición y un perspicaz conocimiento tanto de la tradición canónica como de la cultura popular.

Y su exposición es magistral, en la medida en que es probable que un libro como éste no pueda volver a escribirse. De ahí su condición de clásico moderno. O de libro de culto. O de como desbaratar los lugares comunes de nuestra cultura. Un libro para tener en la estanteria. Sin ninguna duda.  Seas de la ideología que seas. Por que en este libro se desarrolla una amplitud de miras que supera a la de cualquier ideología. Y eso siempre será revolucionario.

Valoración: 9,5/ 10.

 

 

 

 

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