Actualidad, Cine, feminismo

Jackie Brown , el empoderamiento de la mujer y otras reflexiones.

Hace unos días que revisioné a Jackie Brown, pelicula del siempre genial Quentin Tarantino y que ya tiene casi 25 años. Desde aquí, he de decir que soy una mala fan de Tarantino. Me molan muchísimo todas sus películas pero no recuerdo Reservoir Dogs y ésta que analizo a continuación: Jackie Brown , despues de una segunda vista, me parece un film totalmente diferente a como lo percibí en su momento.

Pam Grier, una heroína en los márgenes

Vi Jackie Brown la primera vez cuando se estrenó y en mi mente solo quedó ese genial plano del principio en que ella anda con seguridad con su uniforme de azafata por el aeropuerto. Esa escena inicial es, en realidad, un resumen de todo lo que viene después. La confianza en si misma que el personaje de Pam Grier transmite desde el inicio se cuela en la pantalla y te hace empatizar con ella desde su desdichado accidente policial.

Jackie huyendo feliz.

Una vez acabado el film pensé en porque me resultaba un soplo de aire fresco una película de hace 25 años y porque no recordaba nada igual. ¿Será que nuestra forma de ver las peliculas está mas que condicionada por nuestra visión del mundo, años y experiencias acumuladas? ¿ Y por eso solo al cabo de muchos años percibimos más atentamente detalles que en otra ocasión se nos escaparon? Es probable. Eso y mucho más.

Con Netflix, HBO, Amazón y otra clase de plataformas hemos asistido a la democratización del cine. Consumimos series sin demasiado control y sin hacer una analísis profundo de cada una de ellas y, a su vez, documentales que indagan en una serie de problemáticas sociales de las que antes no se hablaba. Y muchas series y documentales ponen el foco en unos aspectos que son intrínsecamente feministas. La “cultura de la violación” se refleja, por ejemplo, en “The hunting Grow” un documental que pretende reflejar los supuestos abusos y violaciones que se extienden sin control por los campus universitarios de EEUU. También tenemos a series que inciden y recalcan la presunta “opresión” de la mujer a través de un supuesto fututo distópico como en “El cuento de la criada”. O aquellas que inciden en la rotura sobre el silencio de la violencia sexual tales como Nebenka, Creedme o “Podria destruirte”. O dramas que inciden en los inicios del #metoo con Jennifer Aniston de protagonista en “The morning show”.Todas ellas perfectamente legales y necesarias en el sentido de que ponen el foco en una problemática de la mujer que no era excesivamente visible hasta hace unos años. El problema viene, a mi modo de ver, cuando lo único que se pone de moda es esto. Es decir, cuando el mensaje se distorsiona hasta tal punto que da la sensación de que lo único que merece la pena consumir es productos televisivos que incluyan una temática feminista.Como si la problemática social mas preocupante hoy en dia fuera la situacion de la mujer en el mundo occidental. Y para mas inri, un feminismo que presenta a las mujeres como victimas que han sido o pueden ser o serán. Claro que esos casos de violaciones o abusos son execrables y condenables. Y está bien darles voz. Pero ver siempre este tipo de productos produce una sensación distorsionada de la realidad: Creer que tu destino como mujer es aspirar a convertirte en un ser constantemente merecedor de proteccion. Y eso es tremendamente perverso. Aparte de falso.

Imagen de la exitosa serie “El cuento de la criada”

¿Como no me va a fascinar Jackie Brown? Ella si es una mujer empoderada. Pero no habla de ello.Se muestra imperturbable cuando es cazada por la policia con un buen puñado de billetes de mas en el bolso y unos gramos de cocaína . Después planea su fuga y enriquecimiento personal jugando a dos bandas, colaborando con los delincuentes y con las autoridades a su vez.Y tanto en un bando como en el otro parece moverse como pez en el agua. En el transcurso de todo este lío, incluso, consigue hacer que se enamoren de ella. Cierto es que alberga dudas a ratos, sentimos su dolor y su rabia , pero en ningún momento da la sensación de ser una mujer desprotegida por ser negra y, valga la redundancia, por ser mujer. Utiliza a los hombres en su propio beneficio ( ¡FUCK YOU,PATRIARCADO!) y no piensa pedir perdón por ello.De hecho…Si rascas un poco más los hombres son bastante simples. Se rien entre ellos de una forma burda, dicen tacos y ocultan su miedo mediante el empleo de la violencia. Del universo tarantiniano de Jackie Brown sales con las pilas cargadas. Ver en un film una mujer no victimizada es un soplo de aire fresco. Sobre todo hoy en día. En donde como insinuo en el parrafo anterior, la mujer victimizada parece( o quizá sea) la heroína de nuestros tiempos.( Para mí no, evidentemente)

Decía Camille Paglia en su ensayo “Feminismo pasado y presente”: “Con lo que me identifico es con el feminismo de antes de la guerra, el de Amelia Earhart, el de Katherine Hepburn, que me produjo un impacto tremendo. En esos tiempos había mujeres que tenían independencia, que tenían confianza en sí mismas y que eran responsables de sus actos, sin culpar a los demás de sus problemas.Me gustaría traer eso de vuelta”. Algunas, entre las que yo me incluyo discutimos con nosotras mismas incluso en si realmente, hoy en día, hay un feminismo que merezca la pena abrazar.

Beatrix Kiddo puede con todos.

Pam Grier, la actriz que interpreta a Jackie Brown es negra, madura y no excesivamente atractiva. Tarantino era muy fan de esta mujer y preparó el papel pensando en ella. Creo que Tarantino es un poco adelantado a su tiempo pues casi todas sus mujeres protagonistas se rebelan contra el patriarcado, ya sea en Kill Bill o en Pulp Fiction o incluso en Erase una vez en Hollywood, en donde pretende reivindicar la memoria de Sharon Tate, siempre vista como una pobre víctima de ese asquerosamente popular Charles Manson ( Yo nunca he entendido la fascinación hacia este hombre). Como he dicho anteriormente, a pesar de que casi todas sus películas me parecen obras maestras o casi, nunca había caido en como reivindica- quizá inconscientemente- esa fuerza tan poderosa de la naturaleza que es “la figura femenina autosuficiente, que no necesita a los hombres porque es independiente, inteligente y poderosa” . Claro que también en sus películas aparecen mujeres sexys, villanas o incluso mujeres objeto como el personaje que interpreta Britget Fonda en Jackie Brown, un personaje ciertamente contrapuesto a la empoderada Jackie, a la que le pegan dos tiros de puro aburrimiento. Si. Sus mujeres son victimas de la violencia en muchos casos pero también luchan contra ella. Y no se amedentran por ello.

Que placer volver a visitar a Jackie Brown en estos tiempos tan oscuros, tan puritanos, en donde la corrección política y las políticas identitarias campan a sus anchas por todos los recovecos de la literatura, del cine y de otras artes ensuciandolo todo, queriendo corregir, censurar, tergiversar. Que poderosa se siente una después de visualizar a Jackie Brown. Pero no me malinterpreteis. Esto no tiene nada que ver con ese empoderamiento morado, institucionalizado y aparentemente buenista en la forma pero extremadamente perverso en el fondo que nos venden desde los medios de comunicación ,desde la política o desde el mundo globalizado de hoy en día. Ese que reivindica un estúpido cupo de mujeres en las películas, que cree que a presentar a una James Bond femenina y negra sirve para alejarnos de la “masculinidad tóxica” o que ofrecer un aspecto menos sexy del personaje de Lola Bunny servirá para evitar la “cosificación de la mujer” y por ende, contribuirá a un mundo mejor en donde las mujeres dejarán de sufrir agresiones sexuales. Como bién dice Juan Soto Ivars en su magnífico ensayo “Arden las redes” : “El principal triunfo de la nueva censura es hacernos creer que no existe”. Yo añadiría que creen hacerlo por nuestro bien. Algo tremendamente equivocado porque es imposible meter a todas las criaturas de este mundo en un mismo bando.

¿Será la nueva James Bond una mujer?

El film va a cumplir 25 años el año que viene y por entonces estas feministas prendidas de este “buenismo moral” y actitud dictatorial no exigian tantos cambios en el guión. Y sin embargo, así sin pensarlo, se hizo la que para Barbara Zecchi, Doctora por la Universidad de California de los Angeles y autora del ensayo “Desenfocadas:cineastas españolas y discursos de género”es una de las “películas más feministas de Hollywood”. ¿No será que estamos forzando algo que ya existe? No deja de resultar chocante que precisamente ahora, cuando la situación de la mujer es mejor que nunca en el mundo occidental se hable tanto de derechos que ya poseemos, de modificar guiones a merced del feminismo( ¿Que pretenden conseguir con ello?), de exigencias tremendamente absurdas como someter cualquier pelicula, serie u obra al Test de Bechdel, que sirve para medir la presencia de la mujer en una obra o representación artística.. Y es que, tal y como asegura Camille Paglia las mujeres de armas tomar ya existían en el siglo pasado como Ava Gardner ,Tallulah Bankhead o Elizabeth Taylor. Yo añadiria a Catherine Deneuve. Todas ellas actrices extraordinarias cuya sola presencia en pantalla es lo suficientemente hipnótica como para desbancar sin dudarlo a sus protagonistas masculinos.

Ava Gardner noqueó a Mickey Rooney tirándole un cenicero a la cabeza.

Jackie Brown, echo de menos mujeres como tú. Echo de menos ver una película y que la sensación que me produzca no sea de miedo y de desconfianza al sexo contrario. Echo de menos que se hable menos de empoderamiento y que se muestre más sin tanta queja infundada o fundada, me da igual. Echo de menos la revolución silenciosa que personajes como tu despliegan. Echo de menos tu imagen de mujer fuerte y arriesgada. Y echo de más tanta victimización, tanto poner problemas en la palestra cuando se está demostrando que eso no sirve para mucho más que para confrotarnos.

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Actualidad, Literatura, literatura americana, Los Lanzallamas, Rachel Kushner

Los lanzallamas de Rachel Kushner. Fac ut ardeat.

Me dije que yo misma era mucho más extrema que ellos, un montón de zorras de clase alta que no tenían que ganarse la vida. Para ellos no existía el riesgo. Siempre podían volver a Park Avenue, a la casa de papá y mamá. De hecho uno o dos de ellos se tiraron por el balcón de la casa de papá y mamá en Park Avenue, pero no me digas que eso no lo puede hacer cualquiera” ( Pag. 109).

La escritora Rachel Kushner.

Fac ut ardeat” es la primera frase que uno se encuentra cuando abre este libro. Una clara referencia a que la vida, sin un fuego que la avive, sin una entrega justificada a una causa cualquiera, no vale demasiado. El esfuerzo de la lucha, que se desvanece rápidamente. Aunque esa lucha englobe a diferentes estratos sociales y esté arrastrada a la pérdida. Todo lo que arde se convierte en cenizas, un recuerdo de aquella hoguera al lado de la cual un día bailaste.

Los Lanzallamas , de Rachel Kushner , publicada en España en 2014 por la editorial Galaxia Gutemberg ,fue ampliamente elogiada por multitud de medios norteamericanos por su originalidad, valentía y su prosa deslumbrante.

La edición americana.

Los lanzallamas es como una de esas bombas de relojería que parecen dispuestas a estallar y que afortunadamente no lo hacen. Podría considerarse muchas cosas a la vez: novela experimental y extraña,de iniciación y de amor. Tiene en su epicentro a una mujer de 21 años, ingenua hasta la médula y amante de la velocidad y el arte, que llega a Nueva York en los años 70 con una cámara robada de la universidad para “hacer algo que uniera el paisaje, la velocidad y el movimiento”.

Reno se situará sola en este escenario de un Nueva York post- industrial ( rendido ante los saqueadores nocturnos y ante los artistas que se crecen en los márgenes buscando nuevas formas de expresión ) e irá conociendo a multitud de personajes atractivos y arriesgados que llenarán el libro de microhistorias. Se enamorará de Sandro, el hijo del adinerado propietario del universo de motos Valera , batirá el récord de velocidad femenina en las carreras de motos de los salares de Bonneville pero , al final , todo el mundo acabará traicionándola.

A través de la voyeur Reno- como una extraña visitante del desastre-la vida es contemplada con ejemplar intensidad. Y en esa forma de visualizar el mundo se forman imágenes y escenas de gran capacidad evocadora: Reno parandose a repostar en una gasolinera y viendo a una pareja que parece discutir y que se reconcilian cuando el hombre empieza a tirarle cerillas encendidas a la mujer, Reno saliendo de noche y conociendo a un hombre y a su amante a quienes les gusta dispararse en la entrepierna, Reno escuchando la historia de una pareja cuya fantasía sexual consistía en que la mujer no tuviera pierna.

La edición española.

Estas son subtramas que se introducen en la narración principal y la conforman para formar una especie de novela rio que desborda, apabulla, fascina y repele a partes iguales y que tiene como ejes fundamentales tres temas: la pasión por las motos y la velocidad, el convulso y fascinante mundo del arte y el radicalismo político de los años 70 que tiene , a su vez ,dos escenarios principales: La Norteamerica que, en respuesta a los movimientos contra culturales de los 60 ,es un espacio ideal para la formación de los violentos “The motherfuckers” y la proliferación de los saqueadores nocturnos de tiendas y, por otro lado, la Roma de las Brigadas Rojas ,con su juventud radicalizada enfrentada al sistema.

Y es la mirada inocente de Reno la que trasmite los convulsos movimientos políticos ya que será testigo involuntario tanto de uno como de otro. Se verá arrastrada a una pequeña revolución a la que sería impensable que hubiera ido si Sándro no la hubiera traicionado.

“Yo no pertenecía a ese mundo, del que me había separado, pero tampoco sentía que perteneciera a este grupo de gente que, a pesar de todo, me incluían en todo lo que hacían, o en muchas cosas al menos”.

He leído todas las novelas de Rachel Kushner y acabo teniendo la sensación de que sus protagonistas femeninas optan por dejarse llevar y se mueven en la indefinición. Y que esa indefinición es, en realidad ,una forma de supervivencia ante una realidad de la que no pueden escapar. Y aquí esa forma de relacionarse con el mundo se da en su máxima expresión para formar un personaje principal al que quieres abrazar , consolar y enjugar las lágrimas en más de una ocasión.

La capacidad narrativa y evocadora de Rachel Kushner se refleja en una prosa deslumbrante y un estilo crudo , poético y sensual. Es feroz en el retrato de la intimidad de los personajes y la eroticidad de estos sin dejar de lado una exploración psicológica incisiva . Las situaciones en las que se juntan diversos personajes dan pie a imágenes y escenas de gran capacidad evocadora y a nuevos relatos, diferentes y brillantes .

Releer este libro ha sido una aventura que me ha ratificado más en mi opinión de que Rachel Kushner es portadora de un talento literario inusual y extraordinario , puesto al servicio del paisaje, de la vida y del lenguaje.

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Actualidad, series, sociedad

Así nos ven ,la extraordinaria miniserie de Ava DuVarney.

As_nos_ven_Miniserie_de_TV-422215598-largeSi esta serie no estuviera basada en hechos reales podríamos sentirnos insultados por el argumento en sí, por esa especie de facilidad para abocarnos a la lágrima fácil y a la empatía que tienen todos estos dramones norteamericanos en donde, como no, los derechos de aquellos cuyo color de piel no se asemeja al blanco se ven casi siempre mermados por un justicia que es, en sí misma, una contradicción en su propia definición cuando no se aplica a aquellos que sólo son sistemáticamente castigados por ella. Además, pensaríamos, no solo eso, sino que encima tienen la desfachatez de presentarnos a Trump como un poderoso economista en el año 1989 pidiendo la pena de muerte para esos chicos de 14 a 16 años, encarcelados sin motivo. Hombre, Trump es malo, pero no tanto. El que hoy en día es presidente de los EEUU no puede representar a ese burócrata blanco y sin escrúpulos que se preocupa por la violación y apaleamiento de un chica de 28 años blanca, rica y rubia (dando la sensación de que sólo porque la víctima es blanca, rica y rubia) hasta el punto de pagar a ciertos periódicos  para que los supuestos culpables (que no eran tales) fueran asesinados.5-central-park-serie-1

Si no fuera porque esta serie está basada en hechos reales te darías cuenta de que todo esta elevado a la enésima potencia. Desde la denuncia de un sistema judicial amparado en un racismo sistémico, tan enquistado socialmente que no se ve desde fuera ( como esa sociedad que siempre juzga a merced de lo que le muestra la pantalla del televisor) a la exposición de un cuerpo policial sin ninguna ética profesional que somete a unos niños asustados de 14 a 16 años a humillaciones como tenerles retenidos durante  20 y 30 horas sin comer, sin avisar a sus respectivas familias (ya que eran menores de edad y tenían su derecho) o atemorizándoles con injurias,amenazas y maltrato de toda clase para que hicieran una confesión falsa autoinculpándose de un delito que no habían cometido.

imagenes reales de sus caras

Si no fuera una serie basada en hechos reales podrías pensar que como es posible que una fiscal-hoy en día escritora de bestsellers policiales- acusara sin dilación ,sin objeciones, sin pruebas consistentes de ninguna clase, sin coincidencia con el ADN encontrado,a unos chicos inocentes porque su ansia de venganza es equivalente al impacto mediático que este caso tendría en la sociedad norteamericana, reafirmando, como no, el orgullo de la clase blanca norteamericana, a la que los de el otro color se empeñan siempre en ofender, masacrar e intentar hacer desaparecer.

Si esta serie no estuviera basada en hechos reales pensarías que no puede ser posible tanta deshumanización en la cárcel y tanta hipocresía y humillación una vez que , cumplidas sus respectivas condenas, la sociedad no les permite la reinserción, su familia ya no es lo era y son tratados todavía por la mayoría (esa que todavía se empeña en mantener la esperanza en una justicia cuyo propia definición, como ya he dicho, en este caso,se contradice a si misma) como animales violadores y delincuentes. Como también se pensaría que como es posible que el mayor de ellos, de 16 años , con una condena mucho mayor y tratado como un adulto se vea obligado a pasar casi toda su reclusión (unos 13 años) en una celda de aislamiento por la amenaza de muerte a las que las constantes palizas de sus compañeros le tienen sometido.

Si no estuviera basada en hechos reales este argumento sería demasiado serio ,poco creible o ,por decirlo de algún modo, risible en su casi hiriente exageración. Pero es precisamente el hecho de que ocurriera en la realidad  lo que  provoca verdadero estupor e indignación, superando, como suele decirse, a la ficción.

juicio

Así nos ven es una miniserie- denuncia de 4 episodios largos (los 3 primeros de poco más de una hora de duración y el último de casi una hora y media) . La serie recoge los acontecimientos producidos el 19 de abril de 1989 en que una serie de niños casi adolescentes ( entre 14 y 16 años aproximadamente) del barrio de Harlem( famoso por sus raíces afroamericanas) salieron “a liarla”; es decir, a correr por el parque en grupo, a divertirse un poco como cualquier joven de su edad puede hacer.  A un kilometro de allí , aproximadamente, esa misma noche ,una mujer de 28 años que salió a correr fue violada y apaleada hasta quedar inconsciente. Cuando despertó del coma ella no recordaba nada de lo sucedido.

Los 5 de Central Park ( como se les conoció popularmente) , sin conocerse entre ellos antes de este acontecimiento, fueron arrestados y acusados injustamente de la violación e intento de asesinato de la mujer de 28 años. Ellos son Astron McCray ( en la ficción Caleel Harris), Kevin Richardson (Asante Black), Yusef Salaam (Ethan Herisse), Raymond Santana (Marques Rodriguez) y Korey Wise (Jharrel Jerome).

Los acontecimientos que aquí se narran son tan surrealistas que  la típica clasificación “Basada en hechos reales” no funciona como sinónimo de melodrama simplón de tarde en Antena 3 sino como la demostración de que es necesario que algo tan increíble tome forma, se sepa y se ajuste al formato de serie en el que se mezcla una consistente dirección de una Ava DuVernay en estado de gracia , un manejo magistral de una capacidad narrativa para contar la historia sin caer en la sensiblería barata en la medida de sus posibilidades (porque la historia  apabulla sin concesión al presentarla de la forma más humana y coherentemente posible y te deja un nudo en el estómago que te provocará el llanto en algunos momentos) y unas actuaciones que dan  muestra de una gran  capacidades interpretativa por parte de los actores y actrices que aportan gran credibilidad y humanidad a sus personajes ante un sistema judicial enfermo y corrupto.Cada episodio está dedicado a un aspecto social y legal de la historia.

Ada DuVernay se centra también a lo largo de todos los capítulos en las vidas de ellos de una manera individual, con un singular uso de la fotografía nada casual por parte de Bradford Young ( juegos de colores, luces oblicuas, desenfoques borrosos) , ubicándolos en sus pequeños habitáculos sacudidos por el suceso y atendiendo a la conmoción sufrida por unas familias ( en su mayor parte desestructuradas: la madre soltera y luchadora, la que trafica con drogas, la sensible hermana mayor o el padre solitario) que, ya desde el primer momento, fueron tratadas con desprecio, sin dejarles acompañar a sus hijos menores de edad en un interrogatorio humillante y viendo como sus nombres se filtraban en los medios, con la subsiguiente y descorazonadora pérdida de intimidad e integridad. Creo que es una forma muy inteligente de presentarlos como seres humanos ante la desoladora asistencia de los medios de comunicación que quería ver en ellos a una manada violenta que se dedicaba a violar a chicas blancas.

El primer capitulo se centra sobre todo en la presentación de las minúsculas vidas de cada uno de ellos mediante pequeños flashbacks ,en los momentos justo  anteriores a la salida a armar jaleo por el Central Park , en su posterior arresto y extorsión por parte de la policía y en la ceguera y cerrazón de la fiscal Fairstein (una actuación descomunal por parte de Felicity Jones) quién solo ve a culpables sin querer darse cuenta que la justicia se basa en pruebas concluyentes e incriminatorias.

con mama

El segundo capítulo se centra exclusivamente en el drama judicial con unos abogados en la mayor parte de los casos con falta de experiencia en el caso pero con buenas intenciones.

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El tercer capitulo se centra en sus vidas post-presidio poniendo el foco en los problemas que acumulan para insertarse en una sociedad que no los acepta del todo, pues sigue poniendo en duda su inocencia.

El cuarto se centra en el único que pasó más  tiempo en la cárcel por ser considerado mayor de edad ya que tenia 16 años el día de los hechos. Es Korey Wise,  interpretado magníficamente por Jharrel Jerome, quién ganó el emmy al mejor actor de miniserie por esta extraordinaria interpretación. Hasta que en el año 2003 el verdadero violador confesó su crimen Korey fué pidiendo traslados en diferentes cárceles y en la mayoría le sometían a palizas y vejaciones de todo tipo por lo que se dió cuenta de que para sobrevivir tenia que permanecer en una celda de aislamiento. Este último capítulo, es para mi casi una obra maestra en si mismo, un ejercicio de contención y de disciplina narrativa.  Hay un momento en que ,en medio del calor insoportable de su celda de aislamiento se ve a sí mismo (como en una especie de flashbacks o desborde de la imaginación) unos minutos antes de salir al parque de Central Park, con su chica de entonces comiendo tranquilamente en el bar y saliendo a una especie de parque de atracciones lleno de colorido ,felicidad y luz del sol.Libertad.

16 años

Hay también un documental sobre este caso realizado por Ken Burns que fué parte de la sección oficial de Cannes en 2012 y un  ensayo denominado “Viajes sentimentales” de Joan Didion, que fué publicado en 1991 en la revista New Yorker e incluido en su libro en español “El año del pensamiento mágico” .

Asi nos ven no es sólo una serie necesaria a la manera de lo que pueden serlo las películas sobre la II Guerra Mundial o los campos de concentración . Porque es necesario visualizar el horror para tomar conciencia de los hechos que no pueden volver a repetirse. En este caso el populismo punitivo dió pie a uno de los casos mas flagrantes de manipulación y extorsión de la historia judicial de EEUU. Una injusticia que es imposible que no te agarre  el corazón. Porque además, independientemente de que esté basada en hechos reales ,esta magníficamente rodada a casi todos los niveles.

Puntuación: 9,5/10.

 

 

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Actualidad, Literatura

La sala marte de Rachel Kushner: America tiene las entrañas oscuras.

Kushner es una de esas escritoras extrañas y esquivas, que, a mi modo de ver no es lo suficientemente conocida.Hace unos 5 años que me leí la anterior obra de Rachel Kushner, los Lanzallamas. Y hace unos días que vi este libro en una de esas listas , todavía imprecisas, en las que se señalan una serie de títulos como lo mejor que se ha escrito en lo que va de Siglo XXl. Fue entonces cuando su nombre y su rara obra me vino a la memoria y buscando encontré que había escrito otra obra , editada en español hace 4 o 5 meses .Tanto su primer libro, Télex desde Cuba como el segundo ,Los Lanzallamas fueron finalistas del National Book Award y recibieron críticas elogiosas.

Rachel Kushner, books

La sala marte es su tercer libro.Fué finalista del Man Booker Price , señalada como uno de los mejores libros del año por la revista Time y ganadora del premio Médicis, premio literario francés que se concede a aquellos escritores cuya fama no está en consonancia con su talento. En este se narra la historia no lineal de Romy Leslie Hall, reclusa de una penitenciaria en California.Esta condenada a dos cadenas perpetuas por asesinar a un hombre mayor y con cojera que la acosaba en presencia de su hijo, Jackson. Romy sabe que nunca saldrá de la cárcel. En su narración se mezclan monólogos interiores y pensamientos del presente con referencias a su pasado y recuerdos de su hijo Jackson ( la única personificación de la inocencia en el libro) para darte a entender que las oportunidades no son para todo el mundo.Mediante flash- backs a los que nos conduce la voz en off de Romy el lector va asistiendo a un desfile de imágenes de los lugares sórdidos que visitó ( bares, la sala marte, donde trabajaba como striper)a la ausencia de una madre más preocupada por sí misma ,a una temprana adiccion a las drogas, a los abusos sexuales de los que nadie tuvo constancia, a sus amistades ( inolvidable esa Eva abocada a la autodestrucción) , tan destrozadas como ella a una edad tan temprana.

Para hacer diferente aquel día, nos tragamos la mezcla de ácido y PCP y nos pateamos el camino del tranvia hasta Ocean Beach. Nos paramos en el 7-Eleven de Judah. Me compré un Butterfinger, le pegué un mordisco y la chocolatina se me volvió arena en la boca. Pensé; odio mi vida. Luego nos sentamos en una furgoneta en el garaje de no se quién a escuchar a Slayer y Eva echó la cabeza atrás, cerró los ojos y yo observé su cara y su larga melena negra de perfil y tuve claro que el diablo sostenia las riendas del futuro, el mío y el de Eva, y que nada podía salvarnos.”

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Pero la voz de Romy ,aunque es el nexo de unión de la obra que se extiende a lo largo de toda la novela ,no es la única. Rachel da voz a otras reclusas, compañeras de Romy, mujeres también condenadas a cadena perpetua cuya existencia ya está truncada de antemano. Por estas páginas desfila la historia de Betty, amante de polis de mierda y sicarios que se cargaron a su marido , Laura Lipp, la Medea despechada que mató a su propio hijo, Conrad, el transexual que fué enviado a una carcel de hombres por error o Gerónima, una anciana que mato a un marido maltratador y alrededor de la cual se ha generado todo una aparato manifestante que pide su liberación , ya que ha pasado más de la mitad de su vida en la cárcel. Y otras más, todas con crimenes terribles a sus espaldas y una vidas llenas de abusos, extorsión y falta de oportunidades. Vidas que parecen condenadas, ya desde el primer soplo de vida , a un destino marcado por la fatalidad , la condena y el crimen.

Para cuando cumplió los doce ya estaba fuera del centro de menores, de vuelta a casa y prostituyéndose para contribuir a la adicción de su madre. A los hombres les gustaban las jovencitas. Su primer madurito fue una agente de finanzas que se llamaba Maldonado. Al final ella también se enganchó, la arrestaron, se metió cantidad de narcóticos, una cantidad nunca vista, dijo, y desde entonces había estado entrando y saliendo de prisión por cargos de venta y tráfico.”

Y no solo ellas, esas otras voces de personajes surgidos de las entrañas del lado más oscuro de la pesadilla americana tienen cabida aquí. Tambien , pero esta vez mediante un narrador omnisciente, conocemos episodios vitales tanto de su presente mas inmediato como de sus dias pasados de  el trabajador social Gordon Hauser , amante de Dostoievski y que aporta un único rayo de esperanza en la vida sin futuro de Romy,  o   de Toc , el policía corrupto y asesino abandonado a su suerte en otra cárcel de hombres.

Esta acumulación de historias de diferentes ( y a la vez tan parecidos) destinos personales forman un conglomerado de personajes interesantísimo para desmontar todo lo que se cuece detrás de ese mal llamado “ sueño americano “. Que aquellos que nacen anclados en la pobreza no conseguirán alcanzar una oportunidad para hacerse un sitio en esta sociedad moderna y bien pensante. Y que, algun@s se dieron cuenta de ello, no pudieron aguantar la presión y estallaron. El robo, la violencia , el abuso no son más que el único camino disponible para aquellos relegados a las cloacas de un sistema que siempre mira hacia otro lado.

Y aquí está la cárcel, casi como otro personaje más, oprimido y opresor al mismo tiempo, con sus altas torres de hormigón , con toda esa contaminación que se cuela desde fuera, con las concertinas y las vallas. Entre rejas solo predomina la ley del más fuerte y aunque en ese paisaje inhumano es bastante difícil convivir a veces es cierto que entre las reclusas se crea una especie de comunión que intenta encender una llama de humanidad en una jaula de violencia y dominación.Las inmorales situaciones que se presentan sirven de pretexto para la exposición sistemática ( y de algún modo de denuncia) de las crueldades e injusticias dentro del sistema legal americano: abogados de oficio que no cumplen su trabajo y a quien el cliente les importa una mierda, leyes y prohibiciones absurdas que hay que cumplir si o si una vez estas dentro.

Y aún así, La sala Marte rebasa humanidad en toda su dureza. En ella aparecen diversos títulos literarios ( Hijo de Jesús de Denis Johnson o Yo se porque canta el pájaro enjaulado de Maya Angelou) ya que a Romy le gustaba sacar libros de la biblioteca y el trabajador social le suministra de vez en cuando libros. Genial me han parecido esos pasajes de los diarios de Ted Kaczynski y sus referencias a Henry David Thoreau. También hay referencia a la música country en un modo irónico como si fuese la representación de esa felicidad inherente al corazón de Norteamerica, corazón que solo forman las familias de bién. Familias y felicidad que, de algún modo, aquí no existen.

“Cuando la multitud se calmó, el presidente Nixon dijo que la música country era el corazón del espíritu norteamericano. Música tradicional que ensalzaba valores sencillos, el amor a la familia, el amor a Dios y el amor a la nación. La musica country era patriótica y cristiana, dijo Nixon.”

La autora sabe introducirnos de lleno en el mundo carcelario con un duro y afilado lenguaje adaptado a las condiciones sociales de los personajes, con unos diálogos magistrales y unas descripciones que se quedan grabadas a fuego en la memoria cual escenas surrealistas sacadas de una siniestra pelicula de David Lynch. La voz narradora principal, Romy se arrepiente de sus actos pero no se victimiza. Rachel Kushner utiliza su magnífica pluma literaria para poner de manifiesto esa otra cara de América, la de la realidad que no queremos ver. Y lo hace de una forma magnífica, prestando su voz a mujeres pobres que no entienden de otra vida que no sea la de la delincuencia, drogadiccion o el crimen, porque para ellas el mundo es un horizonte sin esperanza.La prosa vulgar, afilada e imprescindible para describir ese sórdido mundo de la prisión de Stanville, en California me recuerda a el realismo sucio de Bukowsky y me trae a la memoria algunos párrafos escatólogicos de los libros del genial Houellebecq .También, por esa denuncia sistemica de un inhumano sistema de justicia me acerca a algunas obras de Carol Joyce Oates, otra genial autora americana. En conclusión: La sala marte me ha parecido una obra enorme, un libro que debe ser leido a pesar de toda su crudeza y que yo catalogaria sin dudarlo de obra maestra sino fuera porque, de algún modo,yo no tengo los conocimientos necesarios para decir si verdaderamente lo es.Yo le dariá una oportunidad. Se lo merece.

 

Puntuacion: 9/10.

 

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Actualidad, ensayo, Literatura, sociedad

La expulsion de lo distinto: acomododados en lo igual.

Byung-Chul Han es un teólogo coreano (1959) experto en diseccionar nuestra sociedad actual. Y lo hace exponiendo en este pequeño, pero enorme ensayo diferentes ámbitos que forman parte intrínseca de una comunidad y del significado que cada uno de esos temas tienen en nuestra sociedad robotizada y capitalista. De lo que significan y a la vez, de lo que deberían significar.

“Los tiempos en los que existía el otro se han ido. El otro como misterio, el otro como seducción, el otro como eros, el otro como deseo, el otro como infierno, el otro como dolor va desapareciendo.”

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A través de 12 capítulos Byung-Chul Hang  habla del miedo, de la mirada, de la voz, del pensamiento del otro ,y se pasea, a su vez, por pasajes de diversos filósofos como Kant, Freud o Nietzsche que refuerzan su teoría .También  cita obras literarias como El Castillo de  Kafka  o nombra a  autores como Barthes e incluso llega a establecer símiles entre películas de Lars Von Trier y nuestra sociedad enferma o La ventana indiscreta de Alfred Hitchock  y nuestra nula capacidad de reconocernos en la mirada del otro.

Hoy en día todo el mundo quiere ser distinto de los demás, porque el neoliberalismo nos induce a creer que somos especiales e únicos, pero en ese afán por ser distinto o especial lo que late es la pulsión de lo igual. Cuando todo el mundo quiere ser distinto no hay riesgo ni valentía. Se está repitiendo un patrón motivado por una sociedad neoliberal y capitalista y un espíritu consumista. Tenemos miedo al dolor. Nos da pavor experimentar.

“Precisamente la negatividad es vivificante. Nutre la vida del espíritu. El espíritu solo obtiene su verdad si dentro del desgarramiento absoluto se encuentra a si mismo. La negatividad del desgarramiento y del dolor es lo único que mantiene con vida al espíritu.”

La sociedad occidental actual está padeciendo de la desaparición de ” el otro”. “El otro” se ve como un contrincante negativo y oscuro que hay que esquivar. O, directamente no se ve . En los tiempos actuales las redes sociales no son, en realidad, una forma de hacernos más sociables. Los encuentros digitales, que no suelen favorecer un encuentro real son, en realidad, una forma obscena de reproducirnos a nosotros mismos. Nuestros seguidores  son en realidad una “reproducción de lo igual”, que nos hacen pasar de largo ante lo diferente, ante aquellos que pueden enseñarnos algo interesante, aumentar nuestros conocimientos, ampliar nuestras perspectivas de pensamiento o aportarnos experiencias novedosas.

“La comunicación digital me interconecta y al mismo tiempo me aísla. Destruye la distancia, pero la falta de distancia no genera ninguna cercanía personal.”

 Facebook, Twitter y la cultura del selfie lo que encierran, en el fondo, es una banalización de la comunicación, de la socialización y de la amistad. Los mensajes lanzados al espacio digital no van dirigidos a una persona en concreto, se pierden. Porque el otro no existe. La civilización del “me gusta” solo genera más vacío e insatisfacción, englobado en una especie de espacio positivo que no deja lugar para el respiro, ni para la calma, ni para saber escuchar.

“En Facebook no se mencionan problemas que pudiéramos abordar y comentar en común. Lo que se emite es sobre todo información que no requiere discusión y que solo sirve para que el remitente se promocione. Ahí no se nos ocurre pensar que el otro pueda tener preocupaciones ni dolor”

A nuestro ser le hace falta la negatividad, la contraposición, el saberse enfrentado en la mirada del otro, en el saber escuchar de una forma hospitalaria que atiende a la vez que oye. (Para el capítulo de escuchar el filosofo coreano extrae un párrafo de Momo, la famosa obra de Michael Ende, un párrafo enorme que utiliza para explicar porque se ha perdido la capacidad de escuchar en nuestra sociedad y elaborar una ética de la escucha. Este paralelismo que establece el coreano es sencillamente, de lo más inmenso y bonito que he leído en mucho tiempo).

“La escucha tiene una dimensión política. Es una acción, una participación activa en la existencia de otros, y también en sus sufrimientos. Es lo único que enlaza e intermedia entre hombres para que ellos configuren una comunidad. Hoy oímos muchas cosas, pero perdemos cada vez más la capacidad de escuchar a otros y de atender a su lenguaje y a su sufrimiento.”

Enfrentarse al miedo es enfrentarse al cambio. Es ese enfrentamiento el que no permite nuestra sociedad neoliberal. Si bien en muchos aspectos el “neoliberalismo” es presentado como el triunfo de la razón frente a la barbarie medieval o las sociedades no industrializadas, Byung-Chul Han le da una vuelta de tuerca  a este pensamiento. A nuestro mundo actual caracterizado por el poder de lo global  no lo guía la razón sino una furia insatisfecha de sí misma que solo provoca tensión y que genera la aparición de movimientos sociales convulsos como el nacionalismo, la proliferación de avalancha de inmigrantes e incluso las formas violentas de lucha política como el terrorismo.

“La zona de bienestar, es más, la isla de bienestar, siendo un apóptico o una construcción basada en una óptica excluyente, está rodeada de vallas fronterizas, de campos de refugiados y de escenarios bélicos.”

la expulsion de lo distinto

Byung- Chul Han no tiene smartphone, no hace turismo y durante tres años se dedicó a plantar un jardín. Para él el ser humano habitante de nuestro tiempo actual es un turista (en el sentido negativo del término) que solo roza el umbral, no lo atraviesa. Y hay que atravesar el umbral, sentir el peso de la muerte, de la transformación entendida como el peso de “lo otro” que nos conmueve y nos duele. Lo distinto tiende a desaparecer en esta cultura de la uniformidad en la que nos hemos instalado. Necesitamos el magnetismo de la voz de “el otro” entendido como fascinación omnipresente y necesaria para nuestro desarrollo personal.

“Hoy el mundo es muy pobre en miradas. Rara vez nos sentimos mirados o expuestos a una mirada. El mundo se presenta como placer visual que trata de agradarnos. Del mismo modo, tampoco la pantalla visual tiene el carácter de una mirada. Windows es una ventana sin mirada. Nos protege justamente de la mirada.”

Hasta el arte y la literatura se ven afectados por esa cultura de la conformidad, de lo plano, de lo igual, volviéndose sumiso y complaciente. Lo cual es una contradicción en si misma, porque el arte tiene su lugar en lo inhóspito, si no, no es arte. El arte y la literatura se convierten en otra cosa que se denomina igual , pero que se ha convertido en un elemento más de la cadena de producción.

Al arte le es esencial una tensión de negatividad. De este modo para Adorno no habría ningún arte que haga sentirse a gusto. La extrañeza en relación con el mundo es asimismo un factor de la filosofia. Dicha extrañeza es inherente incluso al espíritu. De este modo, el espíritu es, esencialmente,una crítica. En la sociedad del “me gusta” todo se vuelve complaciente, incluso el arte.”

El individuo occidental se cree libre pero está sometido a una avalancha de información que le impide escuchar, a una vorágine hiperconsumista que le impide elegir y una comodidad en lo igual que le impide sorprenderse, tener miedo y habitar umbrales. Y esto provoca una proliferación de enfermedades de carácter individual como la depresión, el trastorno límite de la personalidad o la anorexia y la bulimia.

“La conducta autolesiva no es solo un ritual de autocastigo por esas insuficiencias propias que son tan típicas  de la actual sociedad del rendimiento y la optimización, también viene a ser un grito demandando amor.”

El narcisismo es el estado actual del individuo occidental, sobreexpuesto al bombardeo de información. Todo el mundo quiere ser observado, pero en esa omnipresente pretensión de ser observado se pierde profundamente la inclinación del sentir del otro, de percibir lo diferente y dejarse conmocionar por él. Hoy en día la igualdad no nos ha hecho libres, sino esclavos, no de una fuerza exterior sino de nosotros mismos.

“En una sociedad en la que la negatividad de la represión y la negación dejan paso cada vez más  a la permisividad y a la afirmación, cada vez se oirán menos voces. A cambio, crece el ruido de lo igual.”

Es así como  Byung-Chul Han construye un magnífico ensayo en el que hace un diagnóstico crítico de una sociedad que, creyéndose en posesión de todos los medios posibles para realizarse perpetuamente a sí misma se torna plana e igual. El conformismo radical, revestido de positividad, nos impide sentir dolor. Y el dolor es transformación. Prestamos demasiada atención a nosotros mismos y eso nos cosifica, nos embrutece y nos impide ver, escuchar y relacionarnos con el otro. Somos piezas de la maquinaria que nos hemos creado, ayudados por un sistema capitalista y una sociedad neoliberal.

Hoy hemos dejado de ser frágiles niños.”

Puntuación: 9/10.

 

 

 

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