Actualidad, ensayo, Literatura, sociedad

Deshumanizando al varón, de Daniel Jimenez (y porque la misandría está tan instalada en nuestra sociedad).

“Porque una interpretación de la realidad no equivale a la propia realidad, y pretender lo contrario excluyendo puntos de vista alternativos, además de ser problemático por razones obvias, conduce al empobrecimiento intelectual de la sociedad”.

Hace unos días vi una noticía en Internet que anunciaba la creación en Barcelona de una especie de centros educativos en donde se trataría a aquellos hombres que, voluntariamente, decidieran tratarse sus presuntos rasgos de “masculinidad tóxica”. Los excesivos “likes” a esta publicación evidencian el lavado de cerebro de una población (hasta los mismos varones ) que cree que la mitad de sus habitantes a nivel mundial posee, a razón de su sexo, una serie de prejuicios anclados en los mas profundo de su ser y que es necesario extirpar en aras de un bien común. Y por lo tanto,se deduce, que cree que es mas importante invertir dinero público en semejantes chiringuitos ideológicos que en mejorar, por poner un ejemplo, el hecho de que en España lideremos una de las más altas tasas de desempleo juvenil.

El discurso misándrico está tan bien instalado en nuestra sociedad, los medios de comunicación comprados por los gobiernos de turno y el sesgo mediático han moldeado el pensamiento tan bién a una gran cantidad de ciudadanos que aquí casi nadíe se plantea que la violencia machista pueda ser residual ( Es evidente que existe pero no creo que sea un problema excesivamente grave para darle tanta publicidad) , que la LIVG (Ley Integral de Violencia de Género) pudiera ser considerada anticonstitucional por ir contra el articulo 14 de la Constitución al aplicar penas diferentes en función del sexo de la persona juzgada, que en los asesinatos por supuesta “violencia de género” no haya otro motivo que el de “por ser mujer” y que ese crimen no deba investigarse, que se destinen más de 400 millones a un supuesto ministerio de Igualdad que no ayuda a bajar el número de muertes de mujeres a manos de sus parejas o ex-parejas ( un numero que oscila desde hace años entre 45 y 70 aproximadamente y que , por supuesto, son todos crimenes execrables) pero apuesta por un lenguaje inclusivo y por dar charlas donde asegura que “el color rosa oprime” y que el hombre es un ser privilegiado, el macho opresor, el mas violento, el culpable de las guerras a las que le obligan a ir so pena de cárcel en algunos paises, mal padre, incapaz de mostrar sentimientos y unas cuantas lindezas más.

Antes de entrar a comentar un poco el contenido de este libro he de decir que me ha llamado muchisimo la atención el tono pausado de este libro. Daniel Jimenez habla sin acritud, con datos extraidos de sus propias investigaciones y exponiendo sus opiniones de una manera nada sesgada e incluso, me atrevería a decir, con un gran respeto por el feminismo, ese que tanto mal ha hecho al presentarnos al hombre blanco, heterosexual, cis y occidental como el culpable de todos los males de este mundo. Un feminismo que tiene unas intrincadas raices marxistas en su particular esquema de opresor/ oprimido sustituyendo al obrero por la mujer.

Para tratar la problemática del varón, Daniel Jimenez divide en el ensayo en tres partes: Pasado, presente y futuro. Se cuestiona el pasado, poniendo en evidencia el presente y estipulando soluciones para el futuro. Cuando digo “se cuestiona” se sobreentiende que lo que se somete a juicio en este ensayo es el discurso oficial que presenta al hombre como un ser privilegiado que ha sometido o somete a la mujer en base a un sistema patriarcal que le arrebata derechos, le denigra o le desprecia como un ser inferior.

En la primera parte de el libro “El pasado” se atreve a cuestionar el famoso papel del varón como explotador de la mujer en un apartado muy sugerente denominado “¿Porque las mujeres no se levantaron en armas?” aduciendo que el papel que el hombre ejercía sobre la mujer no era el de opresor sino el de protector, acción que suponia, evidentemente, una infantilización de la mujer que puede ser reprochable pero que dista mucho de ser comparable a una situación de esclavitud ( ¿Os suena lo de “las mujeres y los niños primero”?)Tambien es cierto que muchas culturas como en China, India y Japón la mujer ostentaba un poder dentro del hogar y que en otras eran las principales incitadores a la hora de mandar a sus maridos o hijos a la guerra. O como aquí en España, quien la creadora de la licencia marital fue una mujer : Isabel la Católica.

En la segunda parte de el libro “El presente” se analiza principalmente la invisibilidad mediática a la que los problemas del hombres son sometidos: lideran las mas altas tasas de suicidios, son las principales víctimas de los accidentes laborales, sufren violaciones y abusos en las guerras , sufren desprecio a la hora de mostrar sus sentimientos, etc. Así es preferible una estúpida publicación sobre que “Pepsi está creando snacks para que las mujeres coman de manera más femenina” que cualquiera de alguno de los problemas citados anteriormente ( que solo son una mínima parte de los que son realmente y de los que se muestran en este libro) ,infinitamente más graves y que Daniel Jimenez ejemplifica de forma magistral.

En la tercera parte denominada “El futuro” se intentan abrir unas vias potenciales para la concienciación y reduccion de las dificultades por las que atraviesa el hombre mediante unas propuestas legales. Aquí es importante el papel del feminismo y como debe interactuar con él.

Este es un libro dificil de encontrar, un libro necesario y peligroso a la vez. Leí en otro blog que era un libro destinado desde sus publicación a engrosar la lista de los libros prohibidos por el feminismo. Evidentemente es probable que sea así, aunque si en realidad el feminismo defendiera la igualdad esto no tendría porque ser así.

Pero recordad que siempre hay que cuestionarse el relato que nos venden desde practicamente casi todos los medios de comunicación, desde casi todos los periodicos sean independientes o no , desde casi todos los programas de televisión,desde casi todas las instituciones como la ONU o Naciones Unidas que ponen casi siempre el foco de sus ayudas en el sexo femenino,desde todos los aspectos de nuestra cultura, desde esa ultima editorial independiente que solo sabe publicar libros feministas porque no quiere desmascarse de esa moda que gusta tanto pero que huele a mierda a distancia, desde Netflix con su “estrategia de inclusión” que aborda tanto a puestos directivos en donde debe aceptarse unos “cupos de género” como a sus series o películas donde toda la problemática de la mujer esta expuesta de un modo u otro.

Y no quiere que se me confunda. A mi no me parece mal que todo esto exista. Cada uno es libre de consumirlo o no. Evidentemente para mi no es objeto de adoración por razones para las que necesitaria otra entrada en el blog, aunque quien me lea pueda imaginárselo. Por que el relato de el hombre opresor no es verdad. Porque si bién existen violadores y asesinos en serie y la mujer es la que más sufre los delitos de abuso sexual, acoso y violación la proporción de hombres que no son ni maltratadores, ni asesinos ni violadores ni opresores es del 99%. Y ya está bien de tanto odio.

Estándar

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s