Cine, Cine negro

Manos peligrosas, de Samuel Fuller : un noir clásico norteamericano.

Manos Peligrosas es un pelicula de cine negro rodada en 1953 .Su planteamiento podría considerarse afín a muchas producciones hollywoodiense que se dedicaron, tras la II Guerra Mundial y el establecimiento de la Guerra Fria entre EEUU y la URSS, a la demonización de las teorias comunistas .Pero su desarrollo indica no tanto un claro postulado ideológico como una denuncia de la situacion de muchas personas en aquella época , las cuales eran consideradas como claramente sospechosas si no colaboraban con la ley. A mi modo de ver esta película no funciona tanto como un un instrumento de propaganda sino como un agitador de conciencias pues da bandazos hacia mas de un lado. En su visionado no solo sale perjudicado el comunismo, sino también aquellas autoridades que deben de proteger y que utilizan métodos no demasiado ortodoxos para conseguir sus fines.

Los bajos fondos de Nueva york

Rodada, al parecer en apenas 20 dias, estuvo nominada a el Oscar en la categoria de mejor actriz secundaria por excelente papel de Moe Williams, magistralmente interpretada por Thelma Ritter y también al León de Oro de Venecia.

Inolvidable Thelma Ritter interpretando a Moe.

El film presenta a Skip, un ganster de poca monta (un ladrón que ya ha estado varias veces en la cárcel y puede ser condenado a cadena perpetua)que tiene la mala suerte de robar una cartera que contiene unos microfilms con contenido secreto e importante que transporta la emisaria de esa organización ( supuestamente comunista) a unos desconocidos. Esta emisaria, Candy ( magníficamente interpretada por Jean Peters), está siendo, a su vez, vigilada por unos agentes de la ley que están al tanto de la información importante que transporta.

A partir de este hecho tan simple comienza el desarrollo de una trama violenta e intrigante al mismo tiempo que sirve para destapar las miserias de unos y de otros y para poner de manifiesto que, a veces, el antiheroe puede ser convertido en héroe. O lo que es lo mismo, que antiheroe y heroe a veces coinciden.

Los dos actores principales y una de las actrices secundarias están magníficos en su papel y consiguen dotar de gran credibilidad a estos personajes marginales, al margen de la ley y luchando, en mayor o menor medida, por sobrevivir. Porque los protagonistas absolutos de este film ,el sexto de Samuel Fuller, son seres desesperados por salir adelante en un mundo hostil.

Skip , el ladrón de poca monta que roba carteras en el metro porque no parece hacer nada mejor, es un antiheroe apuesto e irónico que parece ir por la vida como si nada fuera con él y se niega a colaborar con las autoridades.Por otro lado esta Moe , una buscavidas de la calle que, a veces, delata a conocidos malhechores a la policia, previo pago de algo de dinero que ella quiere utilizar para tener un «entierro digno». Es curioso como Skip sonríe en el film cuando descubre que ha sido Moe quien, en un momento determinado del film le identifica ante las autoridades por su modo de proceder en el robo; dejando entrever en el film que , esos personajes marginales y subterraneos se conocen y se respetan entre ellos más de lo que alguien que no pertenezca a «ese mundo» puede entender.

Primer encuentro en el metro

Por que a «ese mundo» también pertenece Candy, una mujer necesitada de dinero que acepta hacer un último trabajo para su ex Joey, aunque ya no esté enamorada de él. No es consciente de que está trabajando para una organización comunista , que agentes de la ley la tienen bajo vigilancia y que los microfilms que le han sido robados contienen información secreta sustraida por agentes de la URSS. Y este es uno de lo personajes fundamentales que introduce, en medio de este caos, un asunto fundamental: el de la redención por amor que se ejercerá en su persona al conocer a Skip. Y viceversa.

Y acorde con ese ambiente oscuro y miserable la cámara se mueve casi siempre en ambientes cerrados y/ o subterráneos: una vivienda de mala muerte al lado del mar, un metro atestado de gente, el asfixiante despacho de las autoridades ondina habitación de hotel. Y por eso abundan las tomas largas de los primeros planos de los rostros de los protagonistas, que captan muy bién las expresiones y sentimientos de éstos. Tanto la música ( que a veces suena a través de un gramófono) como la fotografía son espléndidas. Lo cierto es que sus apenas 80 minutos de duración consiguen que se pase volando, pero también una endiablada narración vertiginosa con alguna que otra dosis de violencia ( parece ser que la película fue considerada demasiado violenta en 1953) y algunos giros de guión bastante sorprendentes. Se dice que fué bastante comercial en su momento pero eso no nos debe engañar para ver aquí también un gran talento artístico.

Samuel Fuller, un gran descubrimiento

Creo que el director, totalmente desconocido para mi hasta el visionado de esta película,tiene otras magníficas películas en su haber. Para mi, que estoy bastante desencantada con todo el contenido actual de Netflix, Hbo o plataformas similares , el visionario de este tipo de cine me resulta sumamente placentero. Y es que , en realidad es muy fácil conectar con el espectador con esta aparente sencillez que rezuman muchas de las películas de mediados del siglo pasado. Una aparente sencillez que, en realidad, oculta un mundo complejo de sentimientos, sensaciones y peligros soterrados. Es curioso todo lo que te cuenta esta película en apenas 80 minutos: no te fies de la ley, los comunistas pueden ser muy peligrosos, la gente de mal vivir a veces es más honrada que aquellos que supuestamente nos protegen y cualquiera puede redimirse por amor. Una joya.

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Actualidad, Literatura

Plataforma, de Michel Houellebecq. El amor en tiempos de desintegración .

«Un día, a los doce años, subí a lo alto de un pilón eléctrico, en las montañas. Mientras subía, no miré abajo ni una sola vez. Al llegar arriba, a la plataforma, bajar me pareció complicado y peligroso. Las cadenas montañosas se extendían hasta donde llegaba la vista, coronadas de nieves eternas. Habría sido mucho más sencillo quedarse allí, o saltar. Me retuvo, in extremis, la idea de estrellarme; pero si no,creo que habría disfrutado eternamente del vuelo» (Pag. 281).

Platafoma es la tercera novela de Michel Houellebecq. Yo lo leí hace unos años y fué mi primer contacto con el polémico escritor francés. Me dejó tan impactada que he vuelto a releerlo ahora, pues para mi es uno de los mejores libros de la actualidad ( De este siglo XXI).La relectura ha sido un verdadero placer pues hay un montón de detalles que se me pasaron desapercibidos en su momento y creo que a pesar de ser publicado en el 2001 , muchos de los temas que desgrana están de plena actualidad; lo cual afianza más su condición de clásico indiscutible de lo que va de siglo.

Libro en francés

El personaje principal, Michel, es un cuarentón funcionario algo desencantado de la vida que trabaja en el ministerio de cultura y que se distrae visitando “peep shows” de vez en cuando. De repente, se ve con una gran cantidad de dinero heredado de su padre que acaba de fallecer, con el que no tenia unos lazos fuertes de unión .Ya aquí se nos presenta un personaje típicamente houellebecquiano, anclado en una individualidad cínica y solitaria que le impide sentir algo de felicidad o compasión. Para despejarse del trabajo e intentar escapar de su anodina existencia se apunta a un circuito tailandés en el que conocerá a Valerie,una directiva de una gran compañia turística,la mujer que le cambiará la vida y que le acercará a la felicidad :Valerie, una desacomplejada y emprendedora mujer que sabe dar y recibir placer. Juntos inician ( aparte de una historia de amor con escenas sexuales de alto voltaje) una aventura empresarial: crear colonias turísticas en las que la prostitución sea una actividad legal y los visitantes puedan satisfacer sus deseos.

En el libro se establece (a mi modo de ver) una clara dicotomía entre el amor con sexo ( el amor de la pareja protagonista) y el sexo sin amor y otras prácticas como el sadomasoquismo que aparecen en el libro. Hay algo hipnótico en la forma de narrar esta historia que hace que sientas empatía por la historia de los protagonistas .Como si el sexo practicado con amor tuviera algo de puro y virginal, en contraposición a el sexo sucio de esos otros personajes que lo utilizan como un simple intercambio ( los turistas sexuales de Tailandia) como una forma de desahogo ( el jefe de trabajo de Valerie o el mismo Michel antes de que Valerie irrumpiera en su vida) o como una forma cruel de relacionarse mediante el dolor (masoquismo). No es tanto que estés de acuerdo en todo lo que los personajes principañes hacen, dicen o piensan , en sus tríos o prácticas con otros personajes esporádicos que aparecen en el libro para, simplemente, mantener sexo y desaparecer ( Es como si Valerie atrajera esos encuentros sexuales en los que hace partícipe a su pareja) sino que percibes como estos personajes van evolucionando al mismo tiempo que aprenden a quererse. Michel se va volviendo mas tierno y tiene instantes en los que reconoce la felicidad. Valerie se va dando cuenta, por otro lado de que ganar demasiado dinero y ser un adicto al trabajo no es una buena opción .

“En Occidente, hemos llegado a un punto en que la profesionalización de la sexualidad se ha vuelto inevitable. Desde luego, también está el sadomaso. Un universo puramente cerebral, con reglas precisas y acuerdos establecidos de antemano. A los masoquistas solo les interesan sus propias sensaciones, quieren saber hasta donde pueden llegar por el camino del dolor, un poco como los aficionados a los deportes extremos. Los sadicos son harina de otro costal, siempre van lo más lejos que pueden, quieren destruir: si pudieran mutilar o matar, lo harían”( pág. 216).

El amor es también aquí una forma de resistencia contra un mundo, el de nuestra sociedad occidental, que está derrumbándose. Michel es funcionario en un ministerio de cultura y se encarga de exposiciones de arte moderno . La degradación del arte posmoderno y su fealdad se pone de manifiesto en diversas descripciones de algunas piezas de museo: vaciados de clitoris, moscas en excrementos o incluso penes colgantes. Valerie , por otro lado ,tiene su centro de trabajo en un barrio peligroso lleno de delincuentes y la empresa ha de poner a disposición de los trabajadores taxis para ir y volver. Una compañera de Valerie es violada una noche que optó por ir en metro. El mundo que nos rodea es un monstruo desintegrándose y contra todas esas ramificaciones de una Europa muriéndose solo queda el amor. Pero como el amor es también muy raro que se presente en un mundo donde prima la individualidad y el egoismo los protagonistas de Plataforma, en realidad, significan un milagro.

Y en este escenario, en el que una lucha encarnizada contra el sistema no serviría de nada , la historia de Michel y Valerie podría entenderse como una forma de evadirse de esa realidad sin dejar de formar parte de ella, y como una forma arriesgada de vivir en un mundo que no acaba de aceptar que los deseos puedan estar en venta ( de aquí una de las razones de las fuertes críticas al mundo musulmán en la obra ). El sexo , al fin y al cabo, no deja de ser la forma más primitiva y afectuosa de mostrar el amor en una pareja.Y, además, es un buen método para proporcionar placer. Cuando el mundo que te rodea es una mierda tu me dirás que mas te queda. Hay párrafos sencillos y bellos en relación con esto: “Sentí una emoción extraña cuando me besó en los labios, como si algo hubiera trastocado el orden del mundo. Curiosamente, y sin haberlo merecido lo más mínimo, había tenido una segunda oportunidad. Es muy raro que la vida nos de una segunda oportunidad; va en contra de todas las leyes. La abracé con fuerza ; sentía unas súbitas ganas de llorar”( Pág 277).

Los diversos aspectos que conforman este mundo decadente son mostrados en numerosas ocasiones a lo largo del libro por medio de diálogos entre personajes secundarios, reflexiones filosóficas, pensamientos o conversaciones entre los mismos protagonistas : la pérdida de la búsqueda del placer en el mundo occidental que provoca que muchos hombres viajen a Tailandia en busca de sexo sin complejos, el mestizaje cultural,el racismo, la sociedad de consumo que nos impulsa a comprar «marcas» y no productos, la adicción al trabajo que se vislumbra en algunos personajes como el jefe de Valerie ( o incluso sen la propia Valerie al principio de su relación. Luego parece que va despreciando la importancia que en un momento determinado pudo dar al dinero) podría considerarse una critica al capitalismo exarcerbado y no faltan referencias a otras religiones como al budismo o el Islam, el cual no sale nada bien parado en esta historia.

Bajo la ácida mirada crítica del “enfant terrible” de las letras francesas nuestra sociedad posmoderna es diseccionada con pinzas y sin compasión. Houellebecq no deja títere con cabeza. Apunta a diestro y siniestro y en esa criba da con conflictos que la mayoría de los escritores de la actualidad no se atreven a poner encima de la mesa. Como leí en un blog hace poco “ Houellebecq espolea las conciencias de una forma sísmica”. Y yo no puedo estar más de acuerdo con esa frase. Es un escritor al que hay que conocer porque no te dejará indiferente. Y Plataforma una de las mejores novelas que he leído en este siglo. Sincera, crítica,cruda, descarnada, dura ,sexual y bella.

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Actualidad, ensayo, Literatura, sociedad

Deshumanizando al varón, de Daniel Jimenez (y porque la misandría está tan instalada en nuestra sociedad).

«Porque una interpretación de la realidad no equivale a la propia realidad, y pretender lo contrario excluyendo puntos de vista alternativos, además de ser problemático por razones obvias, conduce al empobrecimiento intelectual de la sociedad».

Hace unos días vi una noticía en Internet que anunciaba la creación en Barcelona de una especie de centros educativos en donde se trataría a aquellos hombres que, voluntariamente, decidieran tratarse sus presuntos rasgos de «masculinidad tóxica». Los excesivos «likes» a esta publicación evidencian el lavado de cerebro de una población (hasta los mismos varones ) que cree que la mitad de sus habitantes a nivel mundial posee, a razón de su sexo, una serie de prejuicios anclados en los mas profundo de su ser y que es necesario extirpar en aras de un bien común. Y por lo tanto,se deduce, que cree que es mas importante invertir dinero público en semejantes chiringuitos ideológicos que en mejorar, por poner un ejemplo, el hecho de que en España lideremos una de las más altas tasas de desempleo juvenil.

El discurso misándrico está tan bien instalado en nuestra sociedad, los medios de comunicación comprados por los gobiernos de turno y el sesgo mediático han moldeado el pensamiento tan bién a una gran cantidad de ciudadanos que aquí casi nadíe se plantea que la violencia machista pueda ser residual ( Es evidente que existe pero no creo que sea un problema excesivamente grave para darle tanta publicidad) , que la LIVG (Ley Integral de Violencia de Género) pudiera ser considerada anticonstitucional por ir contra el articulo 14 de la Constitución al aplicar penas diferentes en función del sexo de la persona juzgada, que en los asesinatos por supuesta «violencia de género» no haya otro motivo que el de «por ser mujer» y que ese crimen no deba investigarse, que se destinen más de 400 millones a un supuesto ministerio de Igualdad que no ayuda a bajar el número de muertes de mujeres a manos de sus parejas o ex-parejas ( un numero que oscila desde hace años entre 45 y 70 aproximadamente y que , por supuesto, son todos crimenes execrables) pero apuesta por un lenguaje inclusivo y por dar charlas donde asegura que «el color rosa oprime» y que el hombre es un ser privilegiado, el macho opresor, el mas violento, el culpable de las guerras a las que le obligan a ir so pena de cárcel en algunos paises, mal padre, incapaz de mostrar sentimientos y unas cuantas lindezas más.

Antes de entrar a comentar un poco el contenido de este libro he de decir que me ha llamado muchisimo la atención el tono pausado de este libro. Daniel Jimenez habla sin acritud, con datos extraidos de sus propias investigaciones y exponiendo sus opiniones de una manera nada sesgada e incluso, me atrevería a decir, con un gran respeto por el feminismo, ese que tanto mal ha hecho al presentarnos al hombre blanco, heterosexual, cis y occidental como el culpable de todos los males de este mundo. Un feminismo que tiene unas intrincadas raices marxistas en su particular esquema de opresor/ oprimido sustituyendo al obrero por la mujer.

Para tratar la problemática del varón, Daniel Jimenez divide en el ensayo en tres partes: Pasado, presente y futuro. Se cuestiona el pasado, poniendo en evidencia el presente y estipulando soluciones para el futuro. Cuando digo «se cuestiona» se sobreentiende que lo que se somete a juicio en este ensayo es el discurso oficial que presenta al hombre como un ser privilegiado que ha sometido o somete a la mujer en base a un sistema patriarcal que le arrebata derechos, le denigra o le desprecia como un ser inferior.

En la primera parte de el libro «El pasado» se atreve a cuestionar el famoso papel del varón como explotador de la mujer en un apartado muy sugerente denominado «¿Porque las mujeres no se levantaron en armas?» aduciendo que el papel que el hombre ejercía sobre la mujer no era el de opresor sino el de protector, acción que suponia, evidentemente, una infantilización de la mujer que puede ser reprochable pero que dista mucho de ser comparable a una situación de esclavitud ( ¿Os suena lo de «las mujeres y los niños primero»?)Tambien es cierto que muchas culturas como en China, India y Japón la mujer ostentaba un poder dentro del hogar y que en otras eran las principales incitadores a la hora de mandar a sus maridos o hijos a la guerra. O como aquí en España, quien la creadora de la licencia marital fue una mujer : Isabel la Católica.

En la segunda parte de el libro «El presente» se analiza principalmente la invisibilidad mediática a la que los problemas del hombres son sometidos: lideran las mas altas tasas de suicidios, son las principales víctimas de los accidentes laborales, sufren violaciones y abusos en las guerras , sufren desprecio a la hora de mostrar sus sentimientos, etc. Así es preferible una estúpida publicación sobre que «Pepsi está creando snacks para que las mujeres coman de manera más femenina» que cualquiera de alguno de los problemas citados anteriormente ( que solo son una mínima parte de los que son realmente y de los que se muestran en este libro) ,infinitamente más graves y que Daniel Jimenez ejemplifica de forma magistral.

En la tercera parte denominada «El futuro» se intentan abrir unas vias potenciales para la concienciación y reduccion de las dificultades por las que atraviesa el hombre mediante unas propuestas legales. Aquí es importante el papel del feminismo y como debe interactuar con él.

Este es un libro dificil de encontrar, un libro necesario y peligroso a la vez. Leí en otro blog que era un libro destinado desde sus publicación a engrosar la lista de los libros prohibidos por el feminismo. Evidentemente es probable que sea así, aunque si en realidad el feminismo defendiera la igualdad esto no tendría porque ser así.

Pero recordad que siempre hay que cuestionarse el relato que nos venden desde practicamente casi todos los medios de comunicación, desde casi todos los periodicos sean independientes o no , desde casi todos los programas de televisión,desde casi todas las instituciones como la ONU o Naciones Unidas que ponen casi siempre el foco de sus ayudas en el sexo femenino,desde todos los aspectos de nuestra cultura, desde esa ultima editorial independiente que solo sabe publicar libros feministas porque no quiere desmascarse de esa moda que gusta tanto pero que huele a mierda a distancia, desde Netflix con su «estrategia de inclusión» que aborda tanto a puestos directivos en donde debe aceptarse unos «cupos de género» como a sus series o películas donde toda la problemática de la mujer esta expuesta de un modo u otro.

Y no quiere que se me confunda. A mi no me parece mal que todo esto exista. Cada uno es libre de consumirlo o no. Evidentemente para mi no es objeto de adoración por razones para las que necesitaria otra entrada en el blog, aunque quien me lea pueda imaginárselo. Por que el relato de el hombre opresor no es verdad. Porque si bién existen violadores y asesinos en serie y la mujer es la que más sufre los delitos de abuso sexual, acoso y violación la proporción de hombres que no son ni maltratadores, ni asesinos ni violadores ni opresores es del 99%. Y ya está bien de tanto odio.

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Actualidad, Cine, feminismo

Jackie Brown , el empoderamiento de la mujer y otras reflexiones.

Hace unos días que revisioné a Jackie Brown, pelicula del siempre genial Quentin Tarantino y que ya tiene casi 25 años. Desde aquí, he de decir que soy una mala fan de Tarantino. Me molan muchísimo todas sus películas pero no recuerdo Reservoir Dogs y ésta que analizo a continuación: Jackie Brown , despues de una segunda vista, me parece un film totalmente diferente a como lo percibí en su momento.

Pam Grier, una heroína en los márgenes

Vi Jackie Brown la primera vez cuando se estrenó y en mi mente solo quedó ese genial plano del principio en que ella anda con seguridad con su uniforme de azafata por el aeropuerto. Esa escena inicial es, en realidad, un resumen de todo lo que viene después. La confianza en si misma que el personaje de Pam Grier transmite desde el inicio se cuela en la pantalla y te hace empatizar con ella desde su desdichado accidente policial.

Jackie huyendo feliz.

Una vez acabado el film pensé en porque me resultaba un soplo de aire fresco una película de hace 25 años y porque no recordaba nada igual. ¿Será que nuestra forma de ver las peliculas está mas que condicionada por nuestra visión del mundo, años y experiencias acumuladas? ¿ Y por eso solo al cabo de muchos años percibimos más atentamente detalles que en otra ocasión se nos escaparon? Es probable. Eso y mucho más.

Con Netflix, HBO, Amazón y otra clase de plataformas hemos asistido a la democratización del cine. Consumimos series sin demasiado control y sin hacer una analísis profundo de cada una de ellas y, a su vez, documentales que indagan en una serie de problemáticas sociales de las que antes no se hablaba. Y muchas series y documentales ponen el foco en unos aspectos que son intrínsecamente feministas. La «cultura de la violación» se refleja, por ejemplo, en «The hunting Grow» un documental que pretende reflejar los supuestos abusos y violaciones que se extienden sin control por los campus universitarios de EEUU. También tenemos a series que inciden y recalcan la presunta «opresión» de la mujer a través de un supuesto futuro distópico como en «El cuento de la criada». O aquellas que inciden en la rotura sobre el silencio de la violencia sexual tales como Nebenka, Creedme o «Podria destruirte». O dramas que inciden en los inicios del #metoo con Jennifer Aniston de protagonista en «The morning show».Todas ellas perfectamente legales y necesarias en el sentido de que ponen el foco en una problemática de la mujer que no era excesivamente visible hasta hace unos años. El problema viene, a mi modo de ver, cuando lo único que se pone de moda es esto. Es decir, cuando el mensaje se distorsiona hasta tal punto que da la sensación de que lo único que merece la pena consumir es productos televisivos que incluyan una temática feminista.Como si la problemática social mas preocupante hoy en dia fuera la situacion de la mujer en el mundo occidental. Y para mas inri, un feminismo que presenta a las mujeres como victimas que han sido o pueden ser o serán. Claro que esos casos de violaciones o abusos son execrables y condenables. Y está bien darles voz. Pero ver siempre este tipo de productos produce una sensación distorsionada de la realidad: Creer que tu destino como mujer es aspirar a convertirte en un ser constantemente merecedor de proteccion. Y eso es tremendamente perverso. Aparte de falso.

Imagen de la exitosa serie «El cuento de la criada»

¿Como no me va a fascinar Jackie Brown? Ella si es una mujer empoderada. Pero no habla de ello.Se muestra imperturbable cuando es cazada por la policia con un buen puñado de billetes de mas en el bolso y unos gramos de cocaína . Después planea su fuga y enriquecimiento personal jugando a dos bandas, colaborando con los delincuentes y con las autoridades a su vez.Y tanto en un bando como en el otro parece moverse como pez en el agua. En el transcurso de todo este lío, incluso, consigue hacer que se enamoren de ella. Cierto es que alberga dudas a ratos, sentimos su dolor y su rabia , pero en ningún momento da la sensación de ser una mujer desprotegida por ser negra y, valga la redundancia, por ser mujer. Utiliza a los hombres en su propio beneficio ( ¡FUCK YOU,PATRIARCADO!) y no piensa pedir perdón por ello.De hecho…Si rascas un poco más los hombres son bastante simples. Se rien entre ellos de una forma burda, dicen tacos y ocultan su miedo mediante el empleo de la violencia. Del universo tarantiniano de Jackie Brown sales con las pilas cargadas. Ver en un film una mujer no victimizada es un soplo de aire fresco. Sobre todo hoy en día. En donde como insinuo en el parrafo anterior, la mujer victimizada parece( o quizá sea) la heroína de nuestros tiempos.( Para mí no, evidentemente)

Decía Camille Paglia en su ensayo «Feminismo pasado y presente»: «Con lo que me identifico es con el feminismo de antes de la guerra, el de Amelia Earhart, el de Katherine Hepburn, que me produjo un impacto tremendo. En esos tiempos había mujeres que tenían independencia, que tenían confianza en sí mismas y que eran responsables de sus actos, sin culpar a los demás de sus problemas.Me gustaría traer eso de vuelta». Algunas, entre las que yo me incluyo discutimos con nosotras mismas incluso en si realmente, hoy en día, hay un feminismo que merezca la pena abrazar.

Beatrix Kiddo puede con todos.

Pam Grier, la actriz que interpreta a Jackie Brown es negra, madura y no excesivamente atractiva. Tarantino era muy fan de esta mujer y preparó el papel pensando en ella. Creo que Tarantino es un poco adelantado a su tiempo pues casi todas sus mujeres protagonistas se rebelan contra el patriarcado, ya sea en Kill Bill o en Pulp Fiction o incluso en Erase una vez en Hollywood, en donde pretende reivindicar la memoria de Sharon Tate, siempre vista como una pobre víctima de ese asquerosamente popular Charles Manson ( Yo nunca he entendido la fascinación hacia este hombre). Como he dicho anteriormente, a pesar de que casi todas sus películas me parecen obras maestras o casi, nunca había caido en como reivindica- quizá inconscientemente- esa fuerza tan poderosa de la naturaleza que es «la figura femenina autosuficiente, que no necesita a los hombres porque es independiente, inteligente y poderosa» . Claro que también en sus películas aparecen mujeres sexys, villanas o incluso mujeres objeto como el personaje que interpreta Britget Fonda en Jackie Brown, un personaje ciertamente contrapuesto a la empoderada Jackie, a la que le pegan dos tiros de puro aburrimiento. Si. Sus mujeres son victimas de la violencia en muchos casos pero también luchan contra ella. Y no se amedentran por ello.

Que placer volver a visitar a Jackie Brown en estos tiempos tan oscuros, tan puritanos, en donde la corrección política y las políticas identitarias campan a sus anchas por todos los recovecos de la literatura, del cine y de otras artes ensuciandolo todo, queriendo corregir, censurar, tergiversar. Que poderosa se siente una después de visualizar a Jackie Brown. Pero no me malinterpreteis. Esto no tiene nada que ver con ese empoderamiento morado, institucionalizado y aparentemente buenista en la forma pero extremadamente perverso en el fondo que nos venden desde los medios de comunicación ,desde la política o desde el mundo globalizado de hoy en día. Ese que reivindica un estúpido cupo de mujeres en las películas, que cree que a presentar a una James Bond femenina y negra sirve para alejarnos de la «masculinidad tóxica» o que ofrecer un aspecto menos sexy del personaje de Lola Bunny servirá para evitar la «cosificación de la mujer» y por ende, contribuirá a un mundo mejor en donde las mujeres dejarán de sufrir agresiones sexuales. Como bién dice Juan Soto Ivars en su magnífico ensayo «Arden las redes» : «El principal triunfo de la nueva censura es hacernos creer que no existe». Yo añadiría que creen hacerlo por nuestro bien. Algo tremendamente equivocado porque es imposible meter a todas las criaturas de este mundo en un mismo bando.

¿Será la nueva James Bond una mujer?

El film va a cumplir 25 años el año que viene y por entonces estas feministas prendidas de este «buenismo moral» y actitud dictatorial no exigian tantos cambios en el guión. Y sin embargo, así sin pensarlo, se hizo la que para Barbara Zecchi, Doctora por la Universidad de California de los Angeles y autora del ensayo «Desenfocadas:cineastas españolas y discursos de género»es una de las «películas más feministas de Hollywood». ¿No será que estamos forzando algo que ya existe? No deja de resultar chocante que precisamente ahora, cuando la situación de la mujer es mejor que nunca en el mundo occidental se hable tanto de derechos que ya poseemos, de modificar guiones a merced del feminismo( ¿Que pretenden conseguir con ello?), de exigencias tremendamente absurdas como someter cualquier pelicula, serie u obra al Test de Bechdel, que sirve para medir la presencia de la mujer en una obra o representación artística.. Y es que, tal y como asegura Camille Paglia las mujeres de armas tomar ya existían en el siglo pasado como Ava Gardner ,Tallulah Bankhead o Elizabeth Taylor. Yo añadiria a Catherine Deneuve. Todas ellas actrices extraordinarias cuya sola presencia en pantalla es lo suficientemente hipnótica como para desbancar sin dudarlo a sus protagonistas masculinos.

Ava Gardner noqueó a Mickey Rooney tirándole un cenicero a la cabeza.

Jackie Brown, echo de menos mujeres como tú. Echo de menos ver una película y que la sensación que me produzca no sea de miedo y de desconfianza al sexo contrario. Echo de menos que se hable menos de empoderamiento y que se muestre más sin tanta queja infundada o fundada, me da igual. Echo de menos la revolución silenciosa que personajes como tu despliegan. Echo de menos tu imagen de mujer fuerte y arriesgada. Y echo de más tanta victimización, tanto poner problemas en la palestra cuando se está demostrando que eso no sirve para mucho más que para confrotarnos.

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Cine, Documental, feminismo, sociedad

«The red Pill» de Jessie Caye. De la verdad y otros delitos.

«¿Alguna vez has estado en una situación donde no entiendes que acaba de suceder pero sabes que fue importante que sucediera?».

La voz dulce de Cassie Jaye comienza el documental «The Red Pill» (2016) con estas palabras.Su viaje es el de una mujer que vuelve cambiada. El de una convencida feminista que ve como esa etiqueta se va desprendiendo de ella muy en contra de ella misma. Empieza la crisis cuando empieza a entrevistar a los miembros del «Movimiento por los derechos de los hombres» y ve que el documental de un grupo supuestamente misógino y machista no es mas que un grito silenciado de hombres reclamando unos derechos que se les niegan.Es un grupo que lucha por la igualdad de sexos y contra la discriminación del hombre. El derecho a sentir dolor, a mostrarse débil, a sentirse perjudicado, a no ser siempre un opresor, a poder llorar. Pero ,en medio del rodaje, Cassie se niega a abandonar su mundo feminista. Ese en el que entro con 18 años cuando decidio irse a Hollywood a probar suerte y acabo encasillada en la típica película de clase B como la «rubia tonta»que siempre muere y sometida a exigencias «típicamente masculinas» como someterse a dieta o ser acosada por algunos productores casados. Harta de esta situación un día cambió los papeles cutres que le ofrecian por una cámara de video y con 21 años se puso a rodar documentales de temas que le interesaban como «los votos de pureza» o los derechos de los LGBTI.

Y como Cassie se niega a desprenderse de esa etiqueta ,mientras rueda el documental y entrevista a los miembros del MDR sigue visitando grupos feministas y mantiene intensas conversaciones con activistas. Pero, contrariamente a lo que pensaba, la crisis se agudiza y llega un momento en que ya no puede mas. Si. Cassie acaba el documental renegando del feminismo.La mascara se cae. Y Cassie Jaye, la mujer que nacio con la cualidad de no pensar en ningún dogma como imbatible ni en ninguna convicción como fija,entra en la madriguera del conejo y ya no puede encontrar el camino de salida. Quizá no pueda mirar hacia atrás o, quizá, ni siquiera recuerda porque entró. Mientras se le abren los ojos entiende que hizo lo correcto. A pesar de que su acción pueda ser considerada, por los adalides del pensamiento único, una solución equivocada.

El resultado de su investigación- tras 2 años y medio realizando entrevistas a miembros de esta organización como Paul Elam y a feministas declaradas como la directora ejecutiva de la Fundación Mayoría Feministas Katherine Spillar- fué una vuelta de tuerca a sus ideas iniciales .Aunque lo que iba descubriendo no era lo que esperaba, Cassey siguió investigando con rigor. Como en la película Matrix , Cassie Jaye decidió tomar la píldora roja que te acerca a la verdad en vez de seguir en tu cómoda y casi siempre engañosa visión del mundo. Para ello da voz a un movimiento que pretende ser silenciado por dogmáticos intransigentes sin dejar de dar voz a feministas que , también hay que decirlo, ellas solas se retratan.

Lo cierto es que los hombres representan el 93% de los accidentes laborales ,cuatro de cada cinco suicidios , el 63% mas del tiempo en prisión por cometer el mismo delito que una mujer, el 80% de los indigentes,la mayoría de niños autistas. Sufren más la adicción al juego y a la pornografía mientras que en los últimos años se va acrecentando un predominio del abandono escolar. Las cifras de muerte en guerras son escandalosas: Entre la guerra de Corea, Vietnam y el Golfo Pérsico murieron 95.069 hombres y 25 mujeres. A todo esto hay que añadir que los hombres se jubilan mas tarde y la mujer vive de media unos 5 años mas.

Hace unas semanas escuchaba un debate en youtube entre una feminista y un crítico con el feminismo y cuando el crítico con el feminismo decía que ellos no tenían donde recurrir en el caso de que fueran ellos los maltratados porque no había un teléfono que les atendiera como en el caso de la supuesta «violencia de género» ejercida por el hombre contra la mujer la feminista le respondía que deberían atreverse a liberarse de su «masculinidad tóxica» y comenzar a hablar de sus problemas.

En este documental se ve claramente como grupos feministas tratan de boicotear las reuniones de los diversos miembros de «Movimiento por los derechos de los hombres» con insultos de fascistas, sexistas, antigay o nazis y con lemas como «Somos feministas. Somos geniales». También como tratan de cancelar la conferencia del 2012 en Toronto de Warren Farrell al grito de «A la mierda Warren Farrell» autor de el libro «El mito del poder masculino»,el cual trata los roles de género desde una perspectiva diferente a la feminista. Uno de los miembros de la organización asegura que le llaman «lloron» o «amargado» cuando habla de sus problemas para silenciarlos. Un hombre víctima de la violencia que ejercía su mujer sobre él fue a la policía y las palabras que recibió fue: “ Si ella te golpea de nuevo, sal de ahí lo mas rápido que puedas porque como se le rompa una uña, te arrestamos a vos”.¿Hablar de sus problemas? ¿En serio, feministas?

Se cuentan algunos casos espeluznantes como un hombre que se suicidó cuando descubrió que no podría ver a su hijo. Un padre que descubre que sus hijos, a los que lleva cuidando toda la vida, no son suyos. Padres que no consiguen la custodia a pesar de que sus mujeres se muestran claramente incapaces de cuidarlos. Hombres luchando contra un divorcio en el que pierden todo.

El movimiento feminista hegemónico se ha convertido en un pilar dogmático que se apoya en una definición ( Conjunto heterogéneo de ideologías y movimientos politicos, culturales y económicos que tienen como objetivo la igualdad de derechos entre varones y mujeres) que no cumple. Contaminado por la ideología de genero este movimiento no pretende una igualdad de los hombres y las mujeres porque si así fuera se echaría a la calle para protestar por las leyes que perjudican al varón ( En España un hombre por el mismo delito tiene una condena mas severa que una mujer que ha cometido el mismo delito) o para exigir unas mejores condiciones laborales para todas las personas por igual que impliquen menos muertes ( Hay que tener en cuenta que el año pasado en España fallecieron 500 hombres y 30 mujeres en accidente laboral )o para promover más estudios psicológicos y mas visibilidad hacia el tema tabú del suicidio ( En España en 2018 más de 3500 muertes fueron de gente que se quitó la vida) . Y yo me pregunto…..Si el mal llamado «feminismo» buscara la igualdad real escucharía los problemas del sexo opuesto sin acritud. Y si fuera empático mostraría preocupación por las altas cifras de muertes que pueden paliarse con un estudio de la verdad para comprenderla. Pero no lo hace. Actualmente las mujeres en el mundo occidental y en la actualidad estamos mejor que nunca. Tenemos acceso a todo lo que los hombres siempre han tenido: trabajo y educación, pero las feministas -o al menos, buena parte de ellas- amparándose en los «micromachismos» identifican a la sociedad como opresora y dominada por un patriarcado que, yo creo, no existe en el mundo occidental . Las feministas hablan de «brecha salarial» mientras que hay una ley que prohibe la discriminación por sexo a la hora de cobrar un salario y del «techo de cristal» enfocado en los altos puestos jerárquicos mientras que los que mueren en las minas de carbón, llevan camiones de carga o construyen edificios siguen siendo los mismos.

Cassie tuvo que batallar mucho para obtener fondos. Al parecer no es fácil conseguir financiación si lo que buscas es intentar entender al “supuesto enemigo”. No os quepa la menor duda de que vivimos en una sociedad dogmática que promueve ideas que no se sostienen y que muchas personas, sin duda , llevadas de la mejor intención , acogen sin demasiados miramientos. Claro que si. Los hombres también sufren , lloran y quieren hablar. Y el feminismo, supuesto adalid de la igualdad de sexos, hipocritamente, desprecia esos sentimientos.

Grupos feministas y de izquierda trataron de censurar la cinta. Aunque no callaron a Cassie Jaye y , a pesar de su distribución errática , la cinta llegó a quien tiene que llegar. En una función de la universidad de Sidney grupos conservadores y defensores de la libertad de expresión chocaron con otros socialistas y en contra del fascismo. Se lanzaron improperios mientras se proyectaba la cinta. Por otro lado, algunos grupos que quisieron boicotear su estreno ni siquiera habían visto la cinta. Por eso hablo de que algunos documentales solo llegan a quien tienen que llegar. Creo que no somos muchos ( aunque tampoco tan pocos como nos creemos) los que entendemos nuestra forma de pensar como un conglomerado de ideas sometido a vaivenes de todo tipo. Yo creo esto hoy. Pero mañana, si tú me convences de que estaba equivocado, creeré otra cosa. Aunque no exactamente lo contrario. Empatizar. Comprender . Verlo aunque te duela.

Y es asi como el feminismo -en un ultimo retrato de lo que sus acciones pintan continuamente -consiguio detener la proyección de el documental en Australia; demostrando con ello que las feministas-o buena parte de ellas- no solo no pretenden la igualdad real que tanto predican sino que también son intolerantes con aquellas mujeres que no ven las cosas como ellas.

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